El escritor cubano Froilán Escobar suele recitar versos del poeta cubano Eliseo Diego que parecen sonar a los cuadros del pintor cubano Tomás Sánchez: “En la Calzada más bien enorme de Jesús del Monte, / donde la demasiada luz forma otras paredes con el polvo, / cansa mi principal costumbre de recordar un nombre”. La demasiada luz como el amanecer de los colores; las sombras y los árboles como bosques de recuerdos de sitios que nunca hubo: son los cuadros más bien enormes de Tomás Sánchez, y se posan sobre las paredes de la casa del artista –su principal costumbre–.