Para adquirir alimentos saludables y no gastar mucho dinero, se requiere planificar las visitas al súper, estudiar las etiquetas de los productos y cuidar el orden de compra en los pasillos.
Estos son algunos de los consejos que suministró Melania Cevo, nutricionista de la empresa Consultas Nutrición.
Esta firma ofrece el servicio de acompañar a las personas al supermercado y asesorarlas para que puedan elegir los alimentos de una forma más informada para mejorar su salud y también su presupuesto.
Además, ayudan a las personas a saber cómo leer las etiquetas nutricionales.
Los precios para grupos son de ¢6.500 por persona y si es una persona sola o una familia el costo es de ¢30.000.
Errores al comprar.Consultada sobre cuáles son los principales errores de las personas al comprar, Cevo explicó que uno es ir con hambre al supermercado.
“Muchas veces van de compras con hambre, esto siempre nos permite caer en las tentaciones y ansiedad. Es mejor comer antes de ir de compras”, dijo.
Otro es ir sin lista de compras al supermercado, lo cual genera que se den más vueltas por el establecimiento y con ello se puede caer en la tentación de adquirir productos que no se requieren o menos saludables.
“Los consumidores generalmente caen en la trampa de las etiquetas”, añadió Cevo.
Explicó que un error frecuente es pensar que cualquier producto que tenga en la etiqueta las leyendas light, sin grasa o bajo en grasa, es saludable.
Por ejemplo, varios productos que no contienen grasa contienen mucho azúcar.
“Vinculado a esto, y posiblemente el error más grave que se comete, es no saber leer etiquetas nutricionales”, añadió.
Otra equivocación es que las personas a veces van comprando según el orden en que los productos están colocados en los pasillos de los supermercados.
Lo correcto, para alargar la vida de los alimentos, es comprar de último los productos frescos (como leche, quesos, frutas, vegetales y carnes).
Además, hay que tener cuidado al llegar a la caja a pagar, pues generalmente ahí se colocan góndolas con productos de valor moderado, pero poco saludables, y aquellos compradores compulsivos pueden caer en la tentación de adquirir cosas ahí, cuando no lo tenían planeado.