La celebración del Miércoles de Ceniza llegó al Hogar de Ancianos de Montes de Oca, ayer, a las 9 a. m.
Video del Miércoles de Ceniza
En principio, era como cualquiera de las decenas de eucaristías celebradas alrededor del país para marcar el inicio de la Cuaresma.
Sin embargo, un poco más de cerca, era muestra de que cuando se acumulan tantas Pascuas en una sola vida, las reglas son más flexibles.
Un pasillo repleto de sillas de ruedas, pantuflas y cabellos encanecidos trazaba el camino hacia el altar, donde había un crucifijo de madera y una mesa cubierta por un mantel morado.
Desde ahí, el padre Marcelino Pérez, también un adulto mayor, dio un mensaje de esperanza, recordando que “Dios siempre guarda el mejor vino para el final”.
“La mayoría de los que estamos aquí ya pasamos los 70 años entonces no estamos obligados al ayuno”, insistió el religioso, en referencia a una de las obligaciones de los católicos en la preparación para la Semana Santa.
Al concluir el mensaje, no fueron los feligreses quienes se acercaron al sacerdote, sino a la inversa.
Banca por banca, silla de ruedas por silla de ruedas, el cura impuso la cruz de ceniza en la frente de cada uno de los asistentes.
Con el mismo procedimiento repartió la comunión, acompañado de una cuidadora del asilo, quien se encargó de repartir pequeños vasos plásticos llenos de agua para evitar que alguna borona se fuera por mal camino.
“Por cuántos miércoles de ceniza he pasado...Todo esto me encanta; mi madre nos enseñó desde que chiquitos y no quería perderme este día. Siento como que el Señor entró y perdonó mis pecados”, dijo Fanny Alfaro, de 95 años.
“Esta es una esperanza de la presencia de Dios en nuestras vidas y una oportunidad para darle gracias por todo lo que ha pasado y recordar que todavía hay muchas sorpresas para todos nosotros”, explicó el sacerdote Pérez.
Preparación. Las cenizas utilizadas en las misas del Miércoles de Ceniza se obtienen al quemar las palmas usadas el Domingo de Ramos del año anterior.
“El propósito de esta fecha es recordarnos que se inicia un tiempo muy especial en el cual nos preparamos durante 40 días para la Pascua de Resurrección”, aseveró el padre Guido Villalta, vicario general de San José.
“Nos recuerda que somos frágiles, pero podemos fortalecernos en Dios y cambiar para ser mejores y celebrar una verdadera resurrección hacia un nuevo estilo de vida”, agregó Villalta.
Aparte de las tradicionales misas realizadas en la catedral, la Arquidiócesis de San José organizó una actividad artística en el parque Central, a partir de las 11:30 a. m.
Esta incluyó presentaciones de música, teatro y danza. Además, un grupo de sacerdotes y voluntarios repartieron folletos con consejos para aprovechar esta época de reflexión y preparación.
Villalta recordó en su mensaje que el papa Benedicto XVI instó a los católicos a aprovechar la Cuaresma para fijar la mirada en los demás. También, enfatizó en la importancia de buscar el sentido de la vida, la felicidad, el amor, la seguridad y la libertad.