Caracas. AFP, EFE y Redacción. El gobernador Henrique Capriles se convirtió ayer en el candidato presidencial electo en unas inéditas elecciones primarias de la oposición que definió así al contrincante único del presidente Hugo Chávez, quien aspira ser reelegido por tercera vez en octubre.
Conforme al primer boletín sobre los resultados electorales, leído por la presidenta de la Comisión Electoral de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Teresa Albanes, Capriles obtuvo la victoria con 1.806.860 de votos, equivalente a 62%, mientras que su principal oponente, Pablo Pérez, recibió 867.601 de votos, que representan el 30%. Para ese momento, ya habían sido escrutados el 95% de los sufragios emitidos.
El proceso electoral convocado por la MUD (compuesta por unos 20 partidos de izquierda, conservadores moderados y tradicionales) estuvo abierto a los 18,2 millones de electores venezolanos, quienes por primera vez en la historia del país eligieron un candidato presidencial.
De acuerdo con cifras oficiales, en la justa participaron unos 2,9 millones de electores, incluidos más de 63.000 en el extranjero.
En Costa Rica, la colonia venezolana también participó del proceso en una mesa de votación situada en un centro comercial en San Rafael de Escazú, donde alrededor de 800 electores estaban convocados a ejercer el sufragio.
Las principales encuestas daban como favorito para ganar a Capriles, un abogado de orientación centro-izquierdista que superaba en las encuestas por más de 10 puntos porcentuales a su más cercano rival que era Pérez, de 42 años, gobernador del rico estado petrolero de Zulia.
Capriles, de 39 años, se identifica como un progresista que aspira utilizar los ingentes ingresos petroleros para impulsar la producción y la inversión pública y privada, generar fuentes masivas de empleo que permitan a los pobres salir de su precaria situación e impulsar la educación, que considera clave para mitigar la pobreza.
Muy disputadas. Se espera que las elecciones presidenciales del 7 de octubre sean las más reñidas en la historia del país.
A diferencia de las contiendas presidenciales de 2000 y 2006, la mayoría de los analistas coinciden en que la oposición se encuentra en mejores condiciones para enfrentar este año a Chávez, debido al desgaste que vive el mandatario después de 13 años de gobierno y la acumulación de problemas, como la creciente criminalidad y una galopante inflación.
La participación de ayer de alrededor de 2,9 millones de votantes, equivale a alrededor del 16% del padrón electoral venezolano de unos 18 millones de electores. La concurrencia de electores a las urnas resultó superior a previsiones de analistas que estimaban un 10%.
Miles de venezolanos residentes en Florida votaron en un proceso respaldado por los máximos líderes políticos de la comunidad cubanoestadounidense en Miami.
Los centros de votación, bajo la vigilancia de miles de militares y la supervisión de un centenar de observadores internacionales, quienes avalaron la limpieza de la jornada de ayer, abrieron a las 8 a. m. y cerraron a las 8:30 p. m.
Pese a algunos casos puntuales de retraso en la apertura de las mesas electorales y máquinas de votación dañadas, el proceso electoral se desarrolló con normalidad y sin violencia.