Saprissa aprovechó la falta de hambre de Alajuelense para remontar la ventaja manuda y sacudirse por fin la paternidad eriza.
El gol de Minor Escoe al 77’ fue el premio justo de un equipo que llegó a proponer a la casa del archirrival, y que se mantuvo fiel al esquema pese a la adversidad.
Al Morera Soto llegaban dos equipos urgidos de la victoria para no perderle el paso al líder Pérez Zeledón, sin embargo, a los de casa no se les vio ganas, le apostaron una vez más a la receta de esperar y atacar y terminaron pagando caro su falta de osadía.
Óscar Ramírez no quiso caer en el juego de Alexandre Guimaraes y plantó a su equipo como acostumbra: con un solo hombre en punta para así alimentar de piernas el mediocampo.
La apuesta, empero, se debilitó ante el poco aporte de Alejandro Alpízar como único atacante y a la discreta actuación de Pablo Gabas anoche, a quien el gol apenas le alcanzó para la estadística.
Guima, por su parte, tampoco quiso cambiar mayor cosa: mantuvo la línea de cuatro en el fondo y le dio la confianza a cuatro de sus hombres más jóvenes para resguardar la parte baja.
El riesgo era grande si se toma en cuenta que ahí se concentró el foco de críticas tras la derrota ante los generaleños, pero Duarte y compañía supieron mostrar aplomo cuando se les exigió.
A ellos se unió el regreso de Víctor Bolívar a la portería, sin duda un punto alto ayer pues sus guantes impidieron al menos cuatro ocasiones clarísimas de gol.
En el mediocampo Yeltsin Tejeda dejó claro que hoy por hoy es uno de los mejores contenciones del país, sino el mejor, y a él se le sumó la velocidad de un Luis Diego Cordero que cada vez se afianza más en su labor de extremo.
Remontada. Como parece ser la costumbre en este Torneo de Verano, Saprissa tuvo que remar contra corriente luego del gol de Pablo Antonio Gabas al 22’.
Al igual que otras tantas veces la anotación llenó de ganas a los morados, quienes, por costumbre o instrucción, parecen tener bien definido que al gol se llega combinando la urgencia con la tranquilidad.
Si bien ese primer tiempo fue parejo en llegadas, la S las tuvo más, y al minuto 41 la táctica fija traería el júbilo para los tibaseños.
Walter Centeno cobró un tiro de esquina al primer palo que el manudo Jorge Davis terminó enviando a su propia portería, el partido se iría al descanso con el 1-1.
En el complemento la salida obligada de Juan Gabriel Guzmán por lesión permitió el ingreso y debut de Armando Alonso con los erizos, un primer episodio fatídico para el otrora volante morado.
Luego llegó la expulsión de Alejandro Alpízar y con esta el recato manudo: Óscar Ramírez prefirió meter a José Salvatierra que salir a buscar la victoria con otro delantero, un error si se toma en cuenta que apenas corría el minuto 63.
Esa variante sí la aprovechó Guimaraes, quien envió a Minor Escoe al terreno y al 77’ el debutante en clásicos coronó una excelente jugada de Blanco y Castro por derecha para poner el 1-2.
Saprissa castigó así la timidez del tricampeón, y de paso le puso un doloroso alto a su paternidad.