Damasco. AFP. Decenas de personas perdieron la vida ayer en un nuevo ataque contra Homs, bastión de la revuelta contra el régimen sirio, a pesar de que el presidente Bashar al-Asad prometió la víspera poner fin a la violencia.
La suerte de al-Asad debe ser decidida “por los sirios mismos” después de negociaciones entre el Gobierno y la oposición, afirmó en Moscú el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, al regresar de un viaje a Damasco, capital siria.
Sin embargo, en Homs, que desde hace cinco días es objeto de una violenta ofensiva, las fuerzas de seguridad intervinieron nuevamente ayer a partir de la madrugada, y causaron unos 50 muertos, entre los cuales había tres familias completas, según el opositor Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).
“Nosotros pensamos que el balance será revisado al alza (...) dado que numerosas víctimas siguen enterradas bajo los escombros”, declaró Rami Abdel Rahman, jefe de esta organización con sede en Gran Bretaña.
Según Omar Shaker, un militante de Homs, los bombardeos, que aparentemente están destinados a preparar el terreno para un ataque terrestre, tienen como blanco sobre todo el barrio de Baba Amr, donde algunas zonas fueron totalmente arrasadas.
Promesa. El presidente Bashar al-Asad prometió el martes a Lavrov que pondría fin a la violencia. El canciller ruso fue recibido en Damasco como un héroe por los partidarios del régimen.
“Está claro que los intentos para poner fin a la violencia deben ser acompañados por un diálogo entre todas las fuerzas políticas”, afirmó Lavrov, citado por las agencias rusas. Según el canciller, Asad “confirmó que estaba dispuesto a enviar una delegación oficial siria a una reunión entre las partes sirias en Moscú”.
Asimismo, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, manifestó ayer que Rusia no aceptará ninguna forma de injerencia en Siria. “Condenamos, evidentemente, toda forma de violencia, de donde quiera que venga. Pero no es necesario comportarse como un elefante en una tienda de porcelanas. Es necesario dejar que los sirios decidan su propia suerte”, dijo el hombre fuerte de Rusia en un encuentro con dignatarios religiosos. Por su parte, Estados Unidos manifestó su “escepticismo” ante esas promesas y pidió a Siria que ponga fin inmediatamente a la violencia. También, días atrás, anunció el cierre de su embajada en Siria por motivos de seguridad.
Varios países europeos decidieron reforzar las sanciones contra Siria , y anunciaron que llamaban a sus embajadores para “consultas”. Las monarquías del Consejo de Cooperación del Golfo decidieron expulsar a los embajadores de Siria en sus seis países y retirar a los suyos de Damasco.
Ayer, Costa Rica se unió también al repudio internacional por los hechos en Siria. y pidió evitar mayor derramamiento de sangre, informó la Cancillería.