Ciudad Quesada. Materiales de construcción, plástico, partes de vehículos como halógenos, puertas, radios y alfombras, abundan a lo largo de los seis kilómetros del tramo Ciudad Quesada-Florencia, parte de la futura carretera Sifón de San Ramón-San Carlos.
Como si fuera poco, el basurero también incluye espumas de colchón, sobrantes de materiales de construcción como reglas, fibrolit, tarimas de madera, lavadoras, planchas, partes de equipos de computación y llantas.
En la enmontada orilla de la carretera de lastre, es posible ver viejas sillas de madera.
La basura está presente en los precipicios y desde el borde de estos se puede observar sin dificultad. Allí se acumulan sobros de comida de restaurantes, pañales desechables y ropa sucia.
“Hay como una irrefrenable carrera por usar el proyecto en construcción como un enorme depósito de basura”, manifestó Gonzalo Mendoza, un vecino de Florencia, quien calificó la situación como “una horrorosa agresión contra el medio ambiente”.
En ese tramo, al menos el martes, no se vio presencia de maquinaria pesada. Más bien se percibe abandono porque algunas partes están llenas de maleza.
Investigación. Carlos Villalobos, vecino de Ciudad Quesada y quien esporádicamente transita con su vehículo por esa vía rústica, solicitó al Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) y a los ministerios de Ambiente y Energía y Salud Pública que investiguen lo que está sucediendo.
“Yo creo que el asunto es delicado. Los desechos descompuestos generan moscas y con ellas llega la contaminación.
”El Estado debe intervenir para frenar a los responsables de lo que está sucediendo porque no es posible que, por falta de educación, usen las carreteras y caminos como basureros al aire libre”, comentó Villalobos.