El típico turista llega por fin aquel paraje de ensueño, alista su cámara y se esmera en tomar una fotografía impecable, lo más parecida a la tarjeta postal en donde vio ese hermoso escenario por primera vez.
En seis fotografías de formato mediano la artista costarricense Cinthya Soto juega con la idea del paisaje natural “en vivo” que forma parte de nuestra cotidianidad, y aquella imagen idealizada con que nos encandila la publicidad y los medios de comunicación.
Paisaje (re)encontrado es la propuesta con que Soto participa –invitada por un comité de curadores latinoamericanos– en la Feria de Arte Contemporáneo (Arco) que se realizará en Madrid, España, del 15 al 19 de febrero.
El de la costarricense es uno de los 23Solo projects (proyectos en solitario) que fueron escogidos bajo los criterios de expertos en arte para ser presentados en un encuentro internacional cuyo enfoque es primordialmente comercial.
Y es que la 31.ª edición de Arco aglutina un total de 215 galerías de 29 países, las cuales buscan tentar a los coleccionistas de arte contemporáneo con obras de 3.000 artistas. “Además del proyecto en solitario de Cinthya, también se exhibirán en nuestro puesto algunos dibujos recientes de Guillermo Tovar y carpetas de artistas como Lucía Madriz, Esteban Piedra, Andrés Carranza y Rocío Con”, dijo Federico Herrero, director de la Galería Des Pacio, que representa a Soto.
Imágenes de catálogo. El paisaje es un tema recurrente dentro de la producción artística de Cinthya Soto; sin embargo, su visión no es nada complaciente. “Ser originaria de un país cuyo programa estatal protege un alto porcentaje de su territorio para conservación de la naturaleza ha tenido una gran influencia en mi quehacer artístico”.
Según explicó la artista, su propuesta contrapone el paisaje que está ahí y que nos pertenece a todos a ese otro paisaje “fabricado” que nos deleita la vista en afiches, revistas, catálogos y programas televisivos de corte turístico por ser “remoto” , “exótico” e “idílico”.
Soto declaró que, al igual que en ocasiones anteriores, para este proyecto decidió trabajar con película fotográfica y así subrayar el acto testimonial de “haber estado ahí”. “Para cada toma utilicé dos cámaras de formato medio: una de ellas enmarca el paisaje, mientras la otra registra esta escena”.
La curadora costarricense Alexia Dumani, quien participó en la selección de los proyectos, destacó la gran oportunidad de mostrar arte contemporáneo costarricense en una vitrina internacional.