Un proyecto de ley para congelar el aumento salarial de los jerarcas de los supremos poderes que ganan más de ¢2 millones generó ayer nuevas diferencias entre el Poder Ejecutivo y los diputados.
El presidente del Congreso, Juan Carlos Mendoza, presentó un plan de ley para que no haya aumento en el salario de los jerarcas hasta que el Poder Ejecutivo genere una política salarial que sea equitativa para todos los funcionarios públicos.
La discusión se abrió al trascender que el aumento de ley para los diputados a partir del 1.° de mayo será de ¢150.000, mientras que al grueso del sector público se le incrementará el sueldo en ¢5.000.
“No es coherente que, mientras los funcionarios reciben solo cinco mil colones, otros tengamos incrementos amparados en regímenes especiales. Espero el apoyo de la presidenta de la República, Laura Chinchilla, para convocar este expediente”, expresó Mendoza.
El ministro de la Presidencia, Carlos Ricardo Benavides, dijo que los cambios en el sistema de salarios de los poderes Legislativo y Judicial no le competen al Ejecutivo.
Benavides afirmó que el proyecto lo presentó Mendoza de forma “tardía”, y que la propuesta es un intento de “maquillar el profundo problema del Estado”, relacionado con los regímenes de salarios de los diferentes poderes.
Además, recalcó que el decreto de enero para aumentar ¢5.000 al salario de los burócratas ya incluye el freno al aumento para los ministros y jerarcas del Ejecutivo.
Benavides insistió en que no tiene la potestad para regular los demás poderes, aunque sí expresó que el Ejecutivo trabaja en la elaboración de un proyecto para poner en orden el tema salarial en el país.
Mientras Benavides cuestiona la posición de Mendoza, los diputados se enfrascan en una discusión interna sobre si es conveniente el aumento de ¢150.000 como parte de la Ley N.° 7352, una norma de 1998 que regula el aumento en la remuneración de los congresistas.
De acuerdo con lo establecido en esa ley, los parlamentarios tendrán un incremento semestral de 5% en sus ingresos, un 10% anual.
El contexto del aumento, en momentos en que el Congreso discute el plan fiscal que impulsa el Gobierno, y dado el pequeño incremento para los burócratas, pone a los diputados a evaluar sus ingresos.
Justo Orozco, de Renovación Costarricense, dice que no merece la subida salarial, y Jorge Angulo, del oficialista PLN, afirma que, para algunos de sus compañeros, el salario de un diputado no es suficiente. Mientras, Víctor Granados, del PASE, presentó una acción ante la Sala IV para frenar el aumento para los diputados.