Los bloqueos y las protestas que los indígenas panameños de la etnia ngöbe-buglé protagonizaron en el vecino país desde el lunes de la semana pasada, tienen repercusiones económicas aquí.
Así lo reconocen exportadores, importadores y transportistas, quienes vivieron una semana cargada de tensiones por causa de los costos económicos de esas manifestaciones, aunque a la fecha no se atreven a decir cuánto perdieron.
Y es que no se trata de un hecho cualquiera: Panamá es el principal destino de las exportaciones nacionales a Latinoamérica y el cuarto en todo el mundo, según datos aportados por Fernando Ocampo, viceministro de Comercio Exterior (Comex).
Solo en el 2011 el país le vendió a la nación vecina $573 millones, principalmente medicamentos, preparaciones alimenticias, conductores eléctricos, desinfectantes, frutas y alimentos para animales, entre otros.
En importaciones, el 80% de las compras que el país le hace a la vecina nación en la Zona Libre de Colón ingresan por tierra, explicó Luis Fernando Monge, director ejecutivo de la Cámara de Importadores, Distribuidores y Representantes (Crecex).
Rowland Espinosa, viceministro de Hacienda, comentó que Paso Canoas estuvo cerrado viernes, sábado, domingo y anteayer.
“La medida se adoptó para garantizar condiciones de seguridad para los turistas, vehículos particulares y transportistas”, dijo el funcionario.
Ayer martes se habilitó el paso por la frontera a las 8 a. m., luego de consultas entre ambos países y de reuniones entre funcionarios de alto nivel del Gobierno tico.
Anoche trascendió que los indígenas y el Gobierno panameño llegaron a un acuerdo.
Reacciones. Mónica Araya, presidenta de la Cámara de Exportadores, reconoció que los bloqueos y protestas generaron un ambiente de tensión entre los miembros de esta agrupación.
La principal preocupación radicó en el riesgo de que, si se extendían las protestas, se presentaran problemas de abastecimiento de materias primas desde Costa Rica a Panamá.
Manifestó que los sectores más sensibles son los de alimentos, eléctrico y electrónica, metalmecánica y química. Por ahora, esta cámara no tiene cuantificadas las pérdidas provocadas por ese trastorno, añadió Araya.
Luis Alberto Coto, presidente de la Asociación Nacional de Traileros, comentó que durante cinco días de la semana pasada hubo cerca de 1.000 asociados “pegados” a ambos lados de la frontera. Cada día representó una erogación individual de $20 en viáticos.
José López, gerente general de Tica Bus, detalló que el impacto en las operaciones de esta empresa ha sido “en todo sentido”, aunque no lo ha cuantificado en términos económicos.
Explicó que la semana pasada la empresa invirtió recursos adicionales en el traslado de los costarricenses que estaban “atrapados” en medio de las protestas.
Los viajes entre ambos países se restablecerán normalmente a partir de mañana, pero con la tercera parte de pasajeros que usualmente moviliza Tica Bus.
Y la venta de paquetes turísticos a Panamá es nula, mientras en una fecha como esta se venden entre 15 y 20 semanales, agregó.
Por su parte, Jorge Calderón, responsable de Asuntos Corporativos para Cargill Meats Centroamérica, dijo que la compañía tuvo atrasos en la entrega en Panamá de alimentos para animales y huevos fértiles.