Ban Ki-moon traza el rumbo

Un plan sólido y visionario para la ONU de los próximoscinco años

Calificación:          

Eduardo Ulibarri Embajador de Costa Rica ante la ONU 12:00 a.m. 06/02/2012

No fue un discurso de alto octanaje, de esos envueltos en frases sonoras, marcadas cadencias rítmicas, énfasis dramáticos e imágenes brillantes. Fue un terso ejercicio de oratoria informativa, discreta, pero moderadamente intensa; destinada a comunicar su mensaje con claridad, orden y precisión; dirigida a la razón, más que a las emociones. Y, aunque su contenido no incluyó grandes sorpresas, sí evidenció una certeza: el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha asumido el trabajo de su segundo quinquenio con un claro sentido de prioridades, pero sabedor de que su éxito – y el de la ONU– dependerá, en gran medida, de diversos actores y fuerzas.

Su “Agenda para la acción de cinco años”, presentada el miércoles 25 en una sesión informal de la Asamblea General, es, por ello, una equilibrada mezcla de realismo y visión.

Las grandes prioridades.- En setiembre del 2011, al comienzo del actual período de sesiones de la Asamblea (el 66), Ban había adelantado los “imperativos” para su nuevo mandato, que comenzó el 1.° de enero.

“¿Cómo podemos ayudar a nuestros semejantes a encontrar más paz, prosperidad y justicia en un mundo en crisis?”, fue la pregunta que lanzó entonces, para desafiar al auditorio. Su respuesta destacó cinco prioridades, desafíos u “oportunidades generacionales” ineludibles:

El impulso al desarrollo sostenible, con su combinación de demandas ambientales, económicas y sociales.

Un énfasis en la acción preventiva ante desastres naturales, conflictos, abusos a los derechos humanos y retrocesos en desarrollo.

La construcción de un mundo más seguro, a partir de “sólidos principios fundamentales” de democracia y derechos humanos.

El apoyo a los países en transición.

El impulso a los derechos y la participación social de las mujeres y los jóvenes.

Si examinamos esos puntos con atención, salta a la vista su cercanía con las líneas vitales de la política exterior de Costa Rica, la cual, a la vez, posee sólidas raíces nacionales. También revelan cómo la Secretaría de las Naciones Unidas, e incluso el Consejo de Seguridad y la más compleja y heterogénea Asamblea General, han evolucionado hacia visiones más apegadas a los derechos de las personas, y más orientadas a desarrollar las bases necesarias para la paz, el desarrollo y la estabilidad a largo plazo.

La llamada “mayoría automática” de la Asamblea, reflejo de un tercermundismo maniqueo y trasnochado, es cosa del pasado, lo mismo que el bloqueo automático de Rusia y China a toda iniciativa clave de Occidente en el Consejo. Hoy, los matices imperan y los dogmas están en retroceso en la ONU, aunque los obstáculos no han desaparecido. Ejemplo: el difícil proceso para lograr una resolución del Consejo sobre Siria.

El cambio se debe, en mucho, al derrumbe del imperio soviético y al fin de la guerra fría; a la conciencia sobre desafíos globales como el cambio climático, la malaria o el sida; a la intensidad y horizontalidad de las comunicaciones, y a una sensibilidad creciente sobre la suerte de los seres humanos que padecen limitaciones, inseguridad, pobreza, enfermedades u opresión.

Los planes necesarios.- Pasar de nuevas realidades y percepciones a nuevas iniciativas requiere acción, y esta, sobre todo en una organización tan compleja como la ONU, solo es posible con una conducción certera, que acrisole el apoyo de países clave. Así lo han entendido tanto Ban Ki-moon como su predecesor inmediato, Kofi Annan; este, con un liderazgo protagónico (particularmente durante su segundo mandato); Ban, con uno más discreto, pero también eficaz.

De particular importancia ha sido su insistencia en la promoción del Estado de derecho, la lucha contra la impunidad, el rechazo de los regímenes despóticos, el impulso a los derechos humanos, la protección de civiles, el compromiso con los derechos de las mujeres, y el trabajo a favor del desarrollo sostenible y en contra del cambio climático.

Todos esos aspectos los aborda, con propuestas razonablemente específicas, aunque no en extremo detalladas, su “agenda de acción”.

Ante el cambio climático propone, entre otras cosas, poner en marcha el Fondo Verde, ya aprobado, para financiar iniciativas ambientales en los países en desarrollo; asegurar, en 2015, un acuerdo comprensivo que vaya más allá del agónico Protocolo de Kioto, según lo decidido en la reciente cumbre de Durban, y promover políticas sustentadas en evidencia científica.

Su plan también incluye desarrollar sistemas preventivos y de “alertas tempranas” en potenciales situaciones de conflicto; mejorar la coordinación para prevenir y atender desastres; construir un entramado más robusto y transparente de asistencia humanitaria; combatir la impunidad, y mejorar la coherencia y la acción frente al terrorismo, el crimen organizado, la piratería internacional y el tráfico de drogas.

La insistencia de Ban en legislación para penalizar la violencia contra las mujeres e impulsar sus derechos; en fomentar el emprendedurismo, la educación y el empleo entre los jóvenes, y en mejorar las oportunidades de ambos grupos, son, en sí mismos, objetivos esenciales. Pero el éxito será determinante para el logro de los demás propósitos incluidos en su agenda; de aquí su carácter “transversal”.

Del dicho al hecho.- Muy buenas las intenciones y anuncios. Pero ¿cómo pasar a la verdadera acción? El secretario general está consciente de las justificadas dudas; también, de los límites de su acción. De aquí que ponga un gran énfasis en dos facilitadores o impulsores (“enablers”, fue la palabra que utilizó en inglés):

Uno, el desarrollo de alianzas en todo el espectro de actividades de la ONU: con el sector privado, la sociedad civil, las organizaciones filantrópicas y la academia, y un uso más intenso de todas las herramientas de alcance externo, entre ellas los medios sociales.

Otro, alcanzar una mayor eficiencia, agilidad y coherencia del Sistema de Naciones Unidas, la organización “indispensable e imperfecta” a la que se ha referido el presidente Barack Obama. De aquí la necesidad de empujar su reforma administrativa y gerencial, algo en lo cual la Secretaría trabaja desde hace meses. (La eventual reforma política y estructural será más difícil y lenta).

¿Podremos esperar cambios dramáticos a partir las prioridades y plan de acción de Ban Ki-moon? La respuesta más sincera es no. Por un lado, algunos de esos cambios ya están en marcha y, por tanto, no sorprenden; por otro, todos serán complejos.

Pero sí podemos esperar que se consoliden avances ya logrados, que la organización ajuste su rumbo por rutas más correctas, y que la persistencia del secretario general, aunada al esfuerzo de varios Estados miembros, dé ímpetu al proceso y alcance importantes logros.

En esta tarea, Costa Rica ha asumido con seriedad sus responsabilidades.

compartir

     
  • Agregar Digg
  •  
  • Agregar Reddit
  •  
  • Agregar Furl
  •  
  • Agregar Facebook
  •  
  • Agregar Spurl
  •  
  • Agregar MySpace
  •  
  • Agregar Terchnorati
  •  
  • Agregar StumbleUpon
  •  
  • Agregar Delicious
  •  
  • Agregar MyAOL
  •  
  • Agregar Slashdot
  •  
  • Agregar Live
  •  
  • Agregar Twitter

califique la nota

comentarios

Avatar

Mario Cordero Calderon 08:18 6/2/2012

Muy justo y necesario el discurso del secretario Ban Ki-moon que entre otros puntos se pregunta “¿Cómo podemos ayudar a nuestros semejantes a encontrar más paz, prosperidad y justicia en un mundo en crisis?”, pues simple, si cada persona que acepta un puesto en la ONU trabaja con ese fin se lograra algo, pero la mayoría buscan conexiones comerciales o políticas o buena educación para sus hijos mientras desarrollan sus funciones. Rusia y China no apoyan crítica a Siria por temor en casa revuelta

Opine sobre este artículo

¿Es usted miembro? Ingrese al sistema

O regístrese utilizando Facebook


No logueado ..

Solo necesita su usuario y contraseña de Facebook.

Correo electrónico:

Contraseña:

 

Olvidó la contraseña ?

Presione aquí para registrarse gratis en nacion.com si aún no lo ha hecho. / Este sitio requiere Cookies