Tradicionalmente, el Banco Central da a conocer su programa macroeconómico dos veces años, en enero y julio, con una proyección de la principales variables y las políticas económicas a seguir en ese período. En esta ocasión no ha sido diferente. Lo novedoso, sin embargo, son las dudas que surgen en cuanto a las metas establecidas y las políticas anunciadas, y, también, sobre la posible parcialización de una institución que siempre ha permanecido al margen de la política.Leer más...