Tinta Fresca

Amar

Amor es “vivir con”, no “vivir junto a”.

Jacques Sagot

jacqsagot@gmail.com | revistadominical@nacion.com

Publicado el 05 de febrero del 2012

¡Venir a definir el amor, a estas alturas de mi vida, de la historia de la civilización, y después de todo lo que mentes insignes han dicho sobre él! Pero ni la historia de la civilización ni las mentes insignes eximen a cada ser humano de proponer su definición del amor, y de vivir de conformidad con ella. Por eso, he aquí mis sentires –ya que no meras ideas– al respecto.

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El amor no es la contiguidad física (una licuadora al lado de un paraguas). No es vivir bajo el mismo techo y respirar la misma atmósfera (a menudo viciada por resentimientos no verbalizados, por añejos rencores, por la culpa, por sordos dispositivos de manipulación, por estructuras de poder, por la asimetría social, por besos y caricias no prodigados, por palabras que nunca se dijeron –¡la avaricia de nuestra lengua!–, por la inercia, la mera habitualidad, por torvos pactos de convivencia –‘yo te doy permiso para esto, y vos, entretanto, te hacés el tonto con lo otro’–, por relaciones de dependencia, de menesterosidad emocional). No. Amor es decir: “Aquí estoy. Para vos, y por vos”. Es “vivir con”, no “vivir junto a”. Hacer acto de presencia. Presencia aun en la ausencia. No desertar al ser amado.

Tiene muchos lenguajes, el amor. El más primario e imperioso: el cuerpo. Luego la palabra. La música, la poesía, el ramillete de flores cortado a la vera del camino, y la serenata, y la rima de Bécquer escrita en el cuaderno de un colegial. Sí, sí, todo eso está muy bien. Pero no es suficiente. La palabra, el verso, la música, las flores y el cuerpo –¡sobre todo él!– saben mentir. Aun más: son mentirosos inveterados. El cuerpo es un niño que busca siempre sus golosinas. Para eso está programado. Una máquina del deseo, condicionada además culturalmente para buscar la gratificación inmediata: de lo contrario hará un berrinche de los once mil diablos. Pero hay un lenguaje que no miente. El único verdadero. Es el lenguaje de los actos. En la acción efectiva y solidaria se expresa el amor. La compasión (etimológicamente: padecer-con, sufrir-con), que no es lo mismo que la lástima (no se puede amar a alguien por quien se siente lástima). Es no salir corriendo como las ratas cuando el buque comienza a hacer agua. No soltar la mano del ser amado cuando la tempestad va tronchando mástiles e incendiando los cielos, y, ciertamente, no pasarse a un transatlántico de lujo cada vez que hay peligro de naufragio, dejando al compañero o a la compañera librada a la furia del mar. Amar es aceptar que hay una cosa inexplicable, aterradora y fascinante que se llama vida, y aceptar vivirla con alguien. Y saber que todo dolor compartido será medio dolor, mientras que todo gozo compartido será doble gozo. ¿Es bello o atroz, el amor? No lo sé. Sólo sé que quien no lo experimentó no vivió: se limitó a existir.

Sobre el autor

Jacques Sagot
revistadominical@nacion.com

Pianista y escritor.  Soy un loco que se cree Jacques Sagot.  Tan pero tan inteligente, que a veces no entiendo una palabra de lo que digo.  Entre mis incontables virtudes: la genialidad, la guapura, la simpatía.  Mi único defecto: ser excesivamente modesto.  Yo hablo y hablo, pero siempre me he preguntado quién será el ventrílocuo que me da vida.  Pienso que los tontos le hacen mucho más daño al mundo que los malos.  Mi heroína de ficción favorita es Antígona: "he venido al mundo a decir NO, y morir".   Mi heroína en la vida real: Juana de Arco.  Creo profundamente en la cultura de la resistencia.  Espero en Dios que Dios tenga rostro de mujer.  Mis palabras preferidas: "perdón", y "gracias". 

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comentarios

Kattia Garro Briceño

00:26 6/2/2012

Excelente artículo!

Marco Roman A

12:42 5/2/2012

Genial Sagot, cunao dice él dice lago en realidad es poco lo que se puede agregar.. Me encantó sus palabras-poesía.

Anna Lia Volio Elbrecht

07:56 5/2/2012

Bésame

Bésame

Como si yo fuera el aire,

Como si yo fuera un sueño,

Pero hazlo con mucho cuidado y sin prisa,

Con toda y alma y calor,

Bésame

Como si solo por hoy pudiéramos besarnos,

Y mañana al vernos no nos recordáramos más,

Hoy, te amo amor,

Y no sé por que....,

Ni importa..,

Como quisiera sostenerte más en mi tiempo........

Anna Lia Volio Elbrecht

2012- Poema semifinalista en concurso en Madrid.