Sixaola. Los pobladores de este distrito fronterizo con Panamá reciben con alegría y a la vez con preocupación el inicio de las obras del puente binacional tipo bailey que los une con el vecino país.
Instalación de puente ‘bailey’ en Sixaola
Instalación de puente ‘bailey’ en Sixaola
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Este paso sustituirá al actual, un puente ferroviario en mal estado. Pero los limonenses temen que esta estructura también sea trasladada a otro lugar y así se “mueva” la zona fronteriza común, lo que afectaría el comercio, principal fuente de sustento de en la región.
“Existe preocupación porque a nosotros nos han dicho que se van a llevar la estructura más adelante y el puente permanente se va a construir en otra parte. Si quitan la frontera de aquí, esto quedará muerto para nosotros”, dijo Maribel Rojas, comerciante de Sixaola de Talamanca, Limón.
Los vecinos coincidieron en que nunca se les informó oficialmente de que iban a instalar un puente provisional en el lugar, lo que les generó aún más preocupación porque sienten que no los han tomado en cuenta en este tema, pese a ser los principales afectados.
“El puente bailey no va a traer ningún beneficio para la comunidad. Si lo que en realidad se piensa es hacer la frontera permanente en otra parte, el transporte y los clientes se van para otro lado”, comentó Sandra Vargas, vecina del lugar.
Francisco Jiménez, ministro de Transportes, señaló que el puente es provisional mientras buscan el financiamiento, tanto en Costa Rica como en Panamá, para levantar la estructura definitiva.
Omar Segura, periodista del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), aclaró que en relación con el puente ferrocarrilero que se utiliza como frontera, en efecto la estructura permanente se planea construir 500 metros aguas abajo en dirección a la costa.
Esta situación hace que los vecino sientan temor de que el arranque de las obras del puente bailey sea el inicio del proyecto final que es el cambio del lugar original fronterizo, lo cual, según ellos, les perjudica en su actividad comercial.
Felices. A pesar de la preocupación que existe, los lugareños se sienten felices al saber que el puente bailey va a ser exclusivo para carga y que el ferrocarrilero se va a modificar para ser usado como paso peatonal, tal como lo anunció el ministro. Con esto, disminuiría el peligro que actualmente corren los habitantes al utilizar una plataforma que no reúne las condiciones para el tránsito y cuya estructura está dañada y herrumbrada.
“Me parece muy bien la construcción de este puente; ya era hora porque el que estamos usando es muy peligroso, muchas personas se han caído al río porque no hay protección de nada”, comentó Natalie Solís, vecina panameña.
El costo de la obra es de $3,2 millones, que serán aportados en partes iguales por los Gobiernos de Costa Rica y Panamá.
El puente estará en servicio en abril; hoy están colocados 80 de los 244 metros de longitud.