Londres. La historia se repite y, como ya ocurrió pocos meses antes del Mundial de Sudáfrica 2010, Inglaterra despojó del brazalete de capitán al defensa John Terry y busca un sustituto para la Eurocopa de Polonia y Ucrania, que comenzará el próximo 8 de junio.
En esta ocasión, Terry, de 31 años, ha visto cómo la Federación Inglesa (FA) le apartaba de la capitanía hasta que se resuelva un proceso judicial en el que está acusado de proferir insultos racistas contra el jugador del QPR, Anton Ferdinand.
Tras una vista preliminar, el juez aceptó la petición de la defensa para posponer la causa hasta después de la Eurocopa, por lo que Terry en ningún caso podría ser declarado culpable antes de la cita internacional.
Aun así, la FA ha determinado que un acusado por comportamiento racista no cumple los “requisitos” para ser capitán de Inglaterra. En este caso, la Federación ha ido por delante del seleccionador Fabio Capello, que ha defendido la inocencia de Terry “hasta que no se demuestre lo contrario”.
Nombres como los de Steven Gerrard, Wayne Rooney y Frank Lampard suenan para capitán.