Panamá anunció ayer su respaldo a Costa Rica en el diferendo que mantiene con Nicaragua por la construcción de una trocha en la margen tica del río San Juan.
El Gobierno de Panamá acusó a la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) de “distorsionar su papel en la región”, tras acoger una demanda de Nicaragua por supuesto daño ambiental durante la construcción de la trocha.
“Panamá se siente plenamente identificada con los planteamientos hechos por la República de Costa Rica, puesto que tampoco reconoce la jurisdicción y competencias de la Corte Centroamericana de Justicia”, dijo el canciller panameño, Roberto Henríquez, a su par tico, Enrique Castillo, tras una cita en ciudad de Panamá.
“Es sumamente grave que la Corte Centroamericana distorsione su propio papel y el de los órganos e instituciones del Sistema de la Integración Centroamericana”, señaló un comunicado reproducido por la agencia AFP.
En un boletín de prensa de la Cancillería costarricense se asegura que ambos ministros hicieron un llamado a las máximas instancias del SICA, a fin de que “tomen cartas en el asunto para evitar un daño irreparable al Sistema de la Integración Centroamericana”.
La CCJ, con sede en Managua, ordenó al Gobierno costarricense suspender la construcción del camino rústico de 160 kilómetros y que corre paralelo al río San Juan, luego de hallar “algunos indicios” de impacto ambiental al ecosistema en la zona.
La resolución de la CCJ del 17 de enero –rechazada por Costa Rica– se dio tras una demanda presentada ante ese órgano por dos grupos ambientalistas de Nicaragua en diciembre.
Costa Rica no forma parte de la CCJ y rechaza su competencia para conocer el caso y aseguró que el organismo muestra parcialidad a favor de los intereses del Gobierno de Nicaragua.
El canciller Castillo lleva a cabo una ofensiva diplomática de dos semanas por Centroamérica en procura de apoyo en contra de lo que denomina una “difamación” de Managua.
El recorrido continúa hoy en República Dominicana, estado asociado del SICA.