Lima. EFE. La región más sísmica del Perú, la sureña Ica, sufrió ayer de madrugada un terremoto de 6,2 grados de magnitud que causó 119 heridos y dañó 40 casas, cinco años después del devastador sismo que mató a casi 600 personas en la misma zona.
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El terremoto, en los primeros diez minutos de este lunes , con epicentro a 47 kilómetros al suroeste de Ica y a una profundidad de 48 kilómetros, se sintió también en las regiones de Lima y Junín, en el centro de Perú, y en las de Ayacucho, Huancavelica y Arequipa, al sur del país sudamericano.
La mayor cantidad de heridos se produjo por la desesperación de la población por salir de sus casas. Esta región sufre recurrentemente este tipo de movimientos telúricos; en octubre pasado se registró el último sismo de 6,7 grados, que causó 83 heridos y dañó 35 casas.
De acuerdo a un reporte del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), dejó 119 heridos que fueron atendidos en 12 hospitales y centros de salud de Ica. Sin embargo, la mayoría ya fueron dados de alta y solo cuatro tienen lesiones de consideración.
Viviendas dañadas. El sismo ha dejado además 90 damnificados por la pérdida de 18 casas que quedaron inhabitables.
Los principales daños materiales en casas y edificios públicos se han producido en el centro de la ciudad de Ica, una urbe que fue duramente golpeada en el terremoto del 2007 por la destrucción de más de 85.000 viviendas y la muerte de 595 personas.
El presidente del Consejo de Ministros, Oscar Valdés expresó su solidaridad con los heridos ante la ausencia del mandatario, Ollanta Humala, que retornará en las próximas horas tras su viaje a Europa.
La vicepresidenta Marisol Espinoza, a cargo del Ejecutivo, llamó a reflexionar sobre las políticas estatales de prevención dado que “la mayoría de personas que han resultado heridas ha sido por contusiones y atropellos”.
A pesar de que Ica es una de las principales ciudades del país, por su intenso movimiento económico, por la agroindustria y el comercio, la reconstrucción por el terremoto del 2007 es aún una tarea pendiente para el Gobierno.
Las calles de la región todavía tenían 283.000 metros cúbicos de escombros en setiembre pasado, cuando el Gobierno de Humala encargó al Ejército las labores de limpieza, después de haber aprobado medidas para reponer los servicios públicos en algunas comunidades que seguían sin ellos.
Tras el sismo, el Ejecutivo de García (2006-2011) entregó bonos de $2.142 a los damnificados para la reconstrucción de sus casas y creó el Fondo de Reconstrucción del Sur (FORSUR) con más de $1.000 millones de dólares, pero aparentemente la burocracia y los malos manejos terminaron diluyendo los planes de reconstrucción.