La Habana. AFP. El Partido Comunista de Cuba (PCC) comenzó ayer una inédita junta de dos días en busca de un cambio en las estrategias del gobierno.
El rejuvenecimiento del partido, el acceso y uso de las tecnologías y la inclusión a la diversidad, figuran entre las principales propuestas.
En la primera reunión del congreso extraordinario, 811 delegados tienen la compleja tarea de renovar al único partido gobernante desde hace más medio siglo.
Las reformas de los últimos años han abierto espacio a la iniciativa privada, aunque el Estado todavía controla más del 90% de la economía cubana.
La idea de impulsar el uso de las tecnologías de la información para exponer la “verdad” sobre Cuba procura incrementar el escaso debate público que se desarrolla en blogs y redes sociales, así como estimular “un periodismo de investigación” en una isla donde todos los medios están bajo control estatal.
En la víspera de la Conferencia, el viceministro de Cultura, Fernando Rojas, expresó que Cuba necesita periodismo no oficial que permita la criticidad del pueblo y deje ver los errores y los problemas.
También se persigue la promoción de más jóvenes, mujeres y negros a posiciones de poder.
La delegación debe resolver una propuesta de Raúl Castro en la que se pretende limitar a un máximo de diez años el tiempo para ocupar un cargo de poder en el gobierno y el Partido, incluidos los que él ejerce: presidente de Cuba y primer secretario del PCC.
“Estamos obligados a modificar la mentalidad que está atada a dogmas y criterios obsoletos”, aseveró Raúl Castro. “O rectificamos o nos hundimos y hundiremos el esfuerzo de generaciones enteras”, añadió al advertir que el PCC también debe abandonar los métodos burocráticos para preservar el socialismo.
Castro, de 80 años, reconoce que su partido no prepara una generación de relevo, por lo que el Estado sigue dominado por la vieja guardia: de los 15 miembros del Buró Político del PCC, solo tres tienen menos de 65 años.