La aceptación de la demanda contra Costa Rica por la construcción de un camino paralelo al río San Juan es, en sí misma, prueba de los justos cuestionamientos que pesan sobre la Corte Centroamericana de Justicia. El Congreso costarricense jamás ratificó el estatuto previsto en el Protocolo de Tegucigalpa, a cuyo tenor la Corte se instaló en Managua. En consecuencia, Costa Rica nunca aceptó la jurisdicción de la Corte, y los magistrados centroamericanos lo saben. Leer más...
Los magistrados regionales harían bien en consultar su página informativa antes de adjudicarse la jurisdicción sobre una Costa Rica que nunca la ha aceptado
Nuestra Cancillería, con excelente criterio, anunció el firme propósito de ignorar los balbuceos de la Corte regional en el caso de la vía paralela alSan Juan