Líderes sindicales anunciaron medidas de presión más fuertes contra el Gobierno, tras abandonar el piquete de ayer con la manos vacías.
La ofensiva se definirá el 30 de enero en una asamblea abierta a todos los sindicatos.
Albino Vargas, secretario de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP), no descartó la posibilidad de convocar a una huelga general cuando entren a clases los docentes.
“En este momento todas las opciones están en la mesa, todas desembocan en la calle. ¿Cómo será la calle? Eso dependerá de cómo se articule el movimiento.
”El logro de hoy (ayer) es que hay una unidad intergremial muy poderosa, y eso quedó constatado. Dijimos que esto sería un piquete y salió muy bien”, aseveró Vargas.
Un grupo, con representación de varios sectores, se manifestó ayer en la tarde, frente al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, contra el aumento salarial de ¢5.000 que se emitió, mediante decreto, el 17 de enero.
Durante la protesta, representantes de los trabajadores se reunieron con la ministra de esa cartera, Sandra Piszk, pero no se logró alcanzar un consenso.
Además de oponerse al ajuste que consideran insuficiente, los sindicalistas reclaman por un decreto emitido en diciembre, el cual deposita la rectoría de los salarios del sector público en la Autoridad Presupuestaria.
Para ellos, la normativa “vacía de contenido” a la comisión negociadora de salarios del sector público, de la cual son parte.
“En lo que va de la gestión Chinchilla, esta comisión no ha tenido validez porque los cuatro ajustes se han hecho vía decreto; no ha habido una negociación real”, dijo Beatriz Ferreto, presidenta de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE).
Piszk aseguró que estaría dispuesta a revisar el decreto que crea la rectoría en materia de empleo público, pero descartó eliminar el del ajuste de ¢5.000.
“El Gobierno está decidido a abordar el desorden en materia de empleo público. Sin embargo, respecto del ajuste salarial, no estamos en capacidad de un aumento distinto”, dijo la ministra.
Mientras tanto, Piszk convocó a una reunión con la comisión negociadora, de manera rutinaria, para el próximo martes.