Barcelona. El público del Camp Nou no perdonó al brasileño Pepe por su pisotón a Lio Messi en el partido de ida de la Copa y lo abucheó en todo momento, incluso con gritos de “ asesino, asesino”.
Pepe se pudo aislar del griterío y completó un buen partido en defensa, pese a la eliminación de su equipo, que empató 2-2, tras remontar un 2-0.
De nada sirvieron sus posteriores disculpas a través del canal oficial del Real Madrid ante un público culé que no entendió cómo el jugador no fue sancionado; sobre todo con el caso, esta misma semana, del italiano Mario Balotelli en Inglaterra.
Tras muchos rumores durante la semana, ni el club madridista ni el juez único del Comité de Competición de la Real Federación Española de Futbol (RFEF) , Alfredo Flórez, decidieron sancionarlo.
Apareció. Jose Mourinho aseguró en la rueda de prensa previa al clásico que si Pepe estaba en condiciones físicas, jugaría el partido de vuelta de la Copa y así fue.
Esta vez volvió a retrasar su posición para jugar de central, junto a Sergio Ramos.
Los silbidos se produjeron cada vez que tocó el balón.
Se incrementaron cuando el público pensó que simulaba una agresión de Piqué en un saque de esquina y, sobre todo, cuando Messi se ha tomado su particular venganza al realizarle una entrada en el tobillo que le costó la amarilla al astro argentino del Barcelona.