Las cámaras en carretera volverán a funcionar. Un nuevo proyecto espera el banderazo de salida para “vigilar”, en un principio, cinco escuelas en el comienzo del curso lectivo de este año.
Se espera que desde el miércoles 8 de febrero, cuando principian las clases, la Policía de Tránsito podrá sancionar a los conductores imprudentes con ayuda de esos dispositivos electrónicos.
Este proyecto piloto se iniciará en los lugares donde se presenta la mayor cantidad de accidentes de tránsito en las afueras de los centros educativos (el MOPT no reveló ayer la ubicación precisa).
El plan apunta a que en tres meses haya 30 escuelas incluidas dentro de ese sistema.
La iniciativa está a cargo del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), Radiográfica Costarricense (Racsa) y la empresa nacional Servicios de Gestión en Soluciones para la Vida (SGSV), la misma firma que puso en marcha el sistema de cámaras en varias carreteras del territorio nacional.
¿Cómo funciona? Las cámaras se instalarán en el exterior de los centros de enseñanza.
Sobre la señal de prevención que indica “zona escolar”, se colocará una luz intermitente que recordará al conductor que los niños están en horario escolar.
La ley de tránsito dispone que mientras los alumnos estén en clases la velocidad máxima permitida es de 25 km/h. Acabado el horario escolar, la mayor velocidad que se permite es de 40 km/h.
“Si un chofer conduce a 26 km/h en horario escolar será multado” con ¢5.000, dijo César Quirós, director de la Policía de Tránsito.
Cuando un conductor infringe la velocidad permitida, el “ojo electrónico” toma una fotografía de la placa del automotor.
Los policías de tránsito portarán un teléfono inteligente y en él recibirán las fotos.
“Cuando el oficial reciba la alerta abordará al conductor y confeccionará el parte”, explicó Quirós.
Este sistema registrará infracciones de aquellos conductores que se estacionen en línea amarilla.
Además, los choferes que irrespeten la luz roja del semáforo y no les den prioridad a las personas en los pasos peatonales también serán sancionados.
Primeras escuelas. El Consejo de Seguridad Vial (Cosevi) ya seleccionó las primeras escuelas donde echará a andar el proyecto piloto.
Estos sitios, considerados de alto riesgo, fueron ratificados en un informe de la Policía de Tránsito.
De acuerdo con Silvia Bolaños, directora del Cosevi, la estrategia se aplicará primero en los cantones de Alajuela, San José, Pérez Zeledón y Pococí, donde se realizó una revisión de la incidencia de percances en cercanías de escuelas.
Seguirá luego en Limón, Puntarenas, Heredia, Osa y Nicoya.
El informe de Tránsito puntualizó que las escuelas ubicadas en las cercanías de la rutas nacionales son las más vulnerables.
En la provincia de Puntarenas, los lugares identificados fueron El Roble (ruta 23) y El Cocal (vía 17).
En Alajuela, la mayoría de accidentes se han presentado en la carretera 27, a la altura de Coyolar, Orotina, y en cantones por donde pasa la Interamericana Norte.
En Guanacaste, los percances ocurren en los alrededores de un centro educativo; por ejemplo, los de Filadelfia, Belén y Santa Cruz (a lo largo de ruta 21). Además, en Bagaces, Liberia y La Cruz (en la Interamericana Norte).
También hay problemas de seguridad vial cerca de planteles escolares en Puerto Viejo, Sarapiquí (Heredia), en la carretera 4, y en Guápiles, Pococí (Limón).
En Cartago, el cantón de Turrialba encabeza la lista.
“Esto arrancaría como un plan piloto. ¡Claro!, si la Sala Constitucional resuelve que lo que se está aplicando no es inconstitucional, esto iniciaría como un proyecto formal”, manifestó Bolaños.
El Cosevi maneja como plazo para concluir la parte técnica del proyecto esta semana. Luego, Ingeniería de Tránsito demarcará las zonas elegidas, si es necesario.