San José (Redacción). Una gusta de andar entre los árboles y esconderse entre las hojas. La otra es venenosa y la principal causa de los accidentes por mordeduras de serpiente en el país. Se llaman bejuquillo verde (Oxybelis fulgidus) y terciopelo (Bothrops asper), respectivamente. Ambos reptiles son los nuevos ejemplares en exhibición en el Parque Zoológico y Jardín Botánico Nacional Simón Bolívar.
Según un comunicado emitido por este zoológico, estas especies cumplen una función educativa para que los visitantes conozcan más sobre la biodiversidad de Costa Rica.
En el caso de la bejuquillo, esta serpiente no es venenosa aunque suele confundírsele con la lora (Bothriechis lateralis) que sí lo es.
Puede alcanzar un tamaño de 1,8 metros de largo. En cuanto a su alimentación, consume ranas y lagartijas. Se encuentra tanto en el Caribe como en el Pacífico, Norte y Central.
En cuanto a la terciopelo, esta es la serpiente que mide 2,3 metros de largo. Generalmente, se encuentra a ras del suelo aunque los juveniles también pueden verse entre la vegetación.
Se alimenta de ranas, lagartijas y roedores. Se encuentra en ambas vertientes donde haya potreros, pastizales o áreas de cultivo.