La Cruz Roja Costarricense (CRC) separó temporalmente del cargo, desde el viernes, a su presidente, Miguel Carmona, dos directivas y a los dos fiscales mientras se investiga una denuncia por el presunto atraso en la presentación de actas.
Las directivas separadas son Fulvia Elizondo, secretaria del Consejo Nacional de la Asociación, y Eraida González, subsecretaria.
También se separó temporalmente al fiscal general de la institución, Manuel Salazar, y al fiscal suplente, Pablo Jiménez.
La investigación corresponde a una denuncia por la supuesta ausencia de las actas de las asambleas de los últimos dos años ante el Registro Público.
El comunicado oficial de la CRC no da detalles de la investigación, solo asegura que “no obedece a temas de carácter financiero ni de manejo de recursos económicos”.
El Consejo Nacional seguirá funcionando regularmente con la designación del vicepresidente, Rodolfo Herrera, como titular. Sin embargo, se desconoce cómo funcionará la Fiscalía, que debería desarrollar la investigación.
Se intentó contactar con directivos de la Cruz Roja o la gerente general, Ingrid Camacho, pero anoche estaban en reunión.