Al magistrado Orlando Aguirre Gómez, presidente de la Sala Segunda, el Poder Judicial le otorgó el derecho a la jubilación el 2 de octubre de 1990 cuando apenas tenía 47 años de edad.
“ Cuando cambiaron la Ley Orgánica (no recuerda fecha) le metieron algunos transitorios para que a los funcionarios que ya tuviéramos una larga trayectoria se nos permitiera la jubilación a los 40 años y a mí me la dieron”, explicó Aguirre.
Casi 21 años después, el magistrado continúa laborando en la misma oficina de la Sala Segunda que ocupaba cuando le fijaron el derecho a la jubilación.
“ Tengo más de 50 años de servicio en el Poder Judicial; he pasado por toda clase de puestos desde 1964, pero todavía no quiero irme, me gusta estar al frente de esta pulpería”, comenta con orgullo el jurista especializado en derecho laboral y de familia.
Aguirre dice que no recuerda el monto de la pensión que le fijaron en octubre de 1990.
“En aquella época las pensiones las administraba un consejo administrativo que ya no existe en el Poder Judicial; de todas maneras el monto que me hubieran fijado tiene que haber cambiado con el paso de los años porque el sistema ha ido evolucionado”, señala.