Key West, Miami.- Aunque en su discurso las autoridades estadounidenses se muestran respetuosas de la soberanía costarricense, representantes del Comando Sur de ese país calificaron como “un tropiezo” la decisión legislativa de Costa Rica de no autorizar el atraque de buques de la Marina que participen en labores de patrullaje conjunto.
Patrullaje conjunto
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Desde finales del 2010, los diputados se han limitado a permitir el ingreso a aguas nacionales de los barcos del Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos, pero no de los de la Marina.
Juan Tabio, encargado de Estrategia, Planes y Políticas del Comando Sur, destacó la cooperación entre ambos países, pero consideró “un tropiezo” las limitantes para el uso de naves militares en misiones contra el narcotráfico.
Según dijo, esas embarcaciones transportan personal de Guardacostas, pues son los únicos facultados para ese tipo de acciones.
“Han existido épocas en las que aprueban cualquier tipo de buque. En Costa Rica, el tema de los buques grises (de la Marina) o blancos (de Guardacostas), de militares y policías, siempre es polémico.
“Hay gente que lo apoya y los que se oponen. Es su soberanía y nosotros la respetamos. A veces estamos limitados. Si hay disponible un buque gris (para patrullaje), no podemos recrear uno blanco”.
Tabio insistió en que la fuerza naval solo tiene un papel de apoyo al personal de la guardia costera.
El funcionario agregó que Estados Unidos no pretende cambiar la postura ideológica de Costa Rica sobre los militares.
El color manda. Robert Appin, subjefe de Asuntos Públicos del Comando Sur, declaró que el no poder usar los buques militares se traduce en “oportunidades perdidas”.
“Por el color de un buque no se puede entrar y asistir al país en interceptar una embarcación sospechosa”, indicó.
En San José, la legisladora Carmen Muñoz, del Partido Acción Ciudadana (PAC), dijo que los permisos no se conceden porque los barcos de la Marina no fueron contemplados como parte del tratado.
“El acuerdo lo que plantea son buques de Guardacostas. El tema de buques de guerra ya es otra historia. Esos buques están inhibidos, no pueden hacer patrullaje”, dijo.
El también diputado José María Villalta, del Frente Amplio, considera inconstitucional que barcos de guerra lleven a cabo aquí funciones policiales o de seguridad.
“Las fuerzas militares nunca son lo mismo que las policiales. Aunque en Estados Unidos no está muy clara la división entre militares y guardacostas, en Costa Rica sí”, aseguró.
Por el contrario, el director del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), Carlos Alvarado, considera que el país pierde un recurso valioso en la lucha contra el narco.
“Es absolutamente descabellado impedir que un recurso disponible colabore en la lucha contra el narco en nuestras aguas”, afirmó.
Añadió que, desde los atentados del 11 de setiembre del 2001, Estados Unidos utiliza la mayoría de sus buques de Guardacostas para protegerse de acciones terroristas.
“A partir de ahí, por la escasez lógica, el recurso disponible para trabajar en el patrullaje conjunto proviene, en su mayoría, de la Marina de los Estados Unidos. Cuando esos barcos vienen a cargar combustible, necesariamente patrullan nuestras costas”, dijo Alvarado, exdirector de Vigilancia Marítima.