La nueva ley de licores se aprobó el lunes y ya hasta la presidenta de la República se inclina porque los diputados la corrijan “lo antes posible”.
La mandataria considera que debe permanecer la restricción que establece una distancia mínima de 400 metros entre los comercios que venden licor y las escuelas, colegios, centros médicos e iglesias.
La propuesta de ley plantea la eliminación del mercado negro de patentes de licor a través de la prohibición de la venta y alquiler de estos permisos.
La idea de los diputados es que al emitir más permisos de venta se reduzca el valor de las patentes que se transan en el mercado negro.
Además, se generan multas y se prevé el cierre de los comercios que irrespeten la ley, pues actualmente no existen sanciones.
Más cerca. El proyecto aprobado en primer debate el lunes señala que la distancia mínima debe ser de 200 metros, lo cual permite a los municipios otorgar permisos más cerca de las instituciones citadas.
“El Gobierno estará enviando una excitativa formal a los diputados para que podamos corregir, ojalá lo antes posible, el tema de las distancias de los expendios de licor de escuelas y colegios”, dijo el martes en conferencia de prensa.
“Queremos que se mantenga la normativa actual y que verdaderamente nos mantengamos lo más alejados posibles”, detalló Chinchilla, al referirse a la distancia entre expendios de licor y escuelas.
Los diputados aprobaron el proyecto a sabiendas de la incomodidad de la presidenta.
El plan aprobado el lunes por 42 diputados también elimina el límite en el número de permisos para vender licor que puede emitir un municipio y deja esa potestad en manos de los concejos municipales.
¿Quién disminuyó la distancia? La aprobación del proyecto de ley se dio gracias al impulso del congresista Fabio Molina, del Partido Liberación Nacional (PLN), y de Yolanda Acuña, del Partido Acción Ciudadana (PAC).
La diputada Acuña explicó que la disminución en la distancia entre bares y escuelas se dio en vista de “presiones” ejercidas por el diputado del Movimiento Libertario Danilo Cubero.
Consultado sobre la medida, Cubero rechazó la afirmación de Acuña y recalcó que, por el contrario, comparte la preocupación de la presidenta de la República.
“No estoy de cabeza presionando con eso. Por el contrario, estoy de acuerdo con restituir los 400 metros, pudo haber un malentendido, pero no estoy yo en la línea de que se reduzca la distancia”, dijo Cubero.
Los cuestionamientos sobre la aprobación del proyecto no solo están en Casa Presidencial, el diputado del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) Luis Fishman también considera inapropiada la reducción de la distancia, entre otros puntos.
“Me parece que la actitud de la señora presidenta es absolutamente válida. Así lo hicimos ver pero rechazaron nuestras mociones”, explicó Fishman.
Por su parte, el diputado del Frente Amplio, José María Villalta, dijo que le dio el apoyo al plan con la condición de que se presente un nuevo plan para enmendar el aprobado el lunes.