Los diputados cumplen hoy su tercer día desde su vuelta de vacaciones y aún no entran a discutir el plan fiscal, anunciado como la prioridad del Poder Ejecutivo.
En estos tres días estaban pactadas seis sesiones del plenario, sin embargo, solo pudieron trabajar en el plan de impuestos en una, la del lunes por la mañana.
El resto del tiempo lo dedicaron a otros temas. ¿La razón? La secretaría del Directorio tenía que acomodar las más de 3.000 mociones que pretenden volver a discutir en el pleno legislativo los diputados.
El Reglamento legislativo, en su artículo 138, le permite a los diputados volver a poner a discusión las mociones, aunque no haya ninguna posibilidad de que reciban el visto bueno del pleno.
Además, la moción de vía rápida para discutir el plan fiscal permite una exposición de cinco minutos para cada una de las mociones.
El grueso de las mociones las presentaron legisladores del Movimiento Libertario, el Partido Accesibilidad Sin Exclusión (PASE) y el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).
El hecho de que sean 3.000 se debe a un acuerdo político impulsado por el jefe del Partido Liberación Nacional (PLN), Luis Gerardo Villanueva; de lo contrario, los opositores habrían presentado más.
El jefe libertario, Danilo Cubero, dijo que reiterarán las mociones porque es la única forma de poder ampliar la discusión en el plenario, en vista de que la vía rápida limita los espacios de disertación.
Cubero añadió que hablarán acerca de la afectación del plan fiscal sobre la educación, los servicios de salud y el agro, entre otros temas, en caso de aprobarse.
Recuento del proceso. El lunes a las 8:30 a.m. media docena de asesores de diputados hacían fila en las afueras de la secretaría con sendos legajos de mociones listas para presentar.
Los empleados esperaban a que la secretaría abriera las puertas. A las 9 a.m., empezó la entrega de mociones y desde entonces y hasta ayer por la noche, los funcionarios trabajaban en su admisión.
Este trabajo lo debe realizar únicamente el personal de la secretaría, que no llega a los diez empleados. Una orden de la vicepresidenta legislativa, la libertaria Patricia Pérez, señaló que no pueden recibir ayuda de otros departamentos.
Pérez sustituye al presidente legislativo, Juan Carlos Mendoza, que vuelve al Congreso hoy luego de un viaje por Chile, donde representó al país.
Mendoza se encontrará hoy a los empleados legislativos en el trabajo de ordenar un millar de mociones que aún anoche les faltaban.
Una vez ordenadas las mociones, la presidencia legislativa deberá emitir una resolución sobre el trámite de discusión.
Hasta que la resolución sea redactada y de conocimiento del plenario, los congresistas podrán empezar a discutir el plan de impuestos que pretende recortar el déficit fiscal que afecta al Gobierno.