La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) demandó a la Aresep por una disminución de ¢44, en promedio, en los precios de los combustibles aplicada a mediados de setiembre pasado.
La denuncia fue presentada ante el Tribunal Contencioso Administrativo, al que, además, le pidió como medida cautelar suspender la aplicación de la rebaja.
La Refinadora pretende que la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) le devuelva ¢63.000 millones por excedentes en el 2010.
Esos recursos, provenientes de la venta de combustibles, volvieron a los bolsillos de los consumidores mediante la disminución de precios aplicada por la Aresep.
La rebaja representó ¢43 por litro de gasolina plus, ¢44 en la súper, ¢46 en el diésel, y rige por un período de seis meses. Ese plazo vence en marzo del 2012.
Transcurrido ese período, deberá restablecerse el precio normal, dados los costos de Recope.
La empresa alega que, de no suspenderse y anularse esa fijación de precios, “se acumularía una millonaria pérdida para esa entidad” lo cual llevaría a que se deban suscribir préstamos para pagar facturas petroleras y hasta un eventual “desabastecimiento de combustible”.
El Tribunal Contencioso acogió la demanda, el pasado lunes, y notificó al órgano regulador.
Consultado al respecto, Dennis Meléndez, regulador general, informó de que están preparando la respuesta a la medida cautelar, “pues solo dieron tres días para contestar y se vence mañana (hoy), lo cual es inusual”.
Agregó que, para responder la demanda, tienen cinco días, cuyo plazo vence el 9 de enero, cuando reinician labores.
Recope presentó tres recursos de apelación contra la medida adoptada por Aresep, los cuales aún no han sido resueltos.
Dos criterios. La Aresep y Recope mantienen desde hace tiempo diferencias sobre el manejo de las utilidades de la Refinadora.
En criterio de la Aresep, si esa empresa tiene ganancias al cierre de año es porque los precios fijados son superiores a lo requerido, y, si no se utilizan en la prestación del servicio o inversión, deben ser reintegradas a los clientes.
Por su lado, Recope alega que todas las utilidades generadas por la operación eficiente de la empresa deben conservarse para financiar sus inversiones y gasto operativo.
Jorge Villalobos, presidente de la Refinadora, explicó que el monto de utilidades estuvo disponible en diciembre del 2010, pero para cuando la Aresep aplicó la rebaja, en setiembre de este año, ya se habían invertido en inventarios, pues se aumentaron las reservas, y en la compra de hidrocarburos. Esos productos subieron significativamente de precio debido al conflicto árabe.
El jerarca manifestó que, si no se suspende la rebaja en los próximos meses, tendrán pérdidas de entre $10 y $15 millones por mes, pues la Aresep rebajó el precio de venta al público, mientras el precio internacional de los carburantes subió.
“Se genera una pérdida de operación, y eso nos afecta el plan de inversiones”, alegó Villalobos. Agregó que, este año, la empresa cerrará con un 95% de ejecución del presupuesto para inversión.
Entre los principales proyectos que impulsa la Refinadora están la modernización y ampliación de la Refinería de Moín para llevarla a una capacidad de procesamiento de 60.000 barriles al día. Hoy, esa planta solo refina 18.000 barriles diarios.
Villalobos dijo que, además, el Tribunal Fiscal los obligó a pagar ¢32.000 millones por impuesto de renta, monto que tampoco reconoce la Aresep en las tarifas.