El Ministerio Público solicitó ayer suspender del cargo a los seis oficiales de Tránsito detenidos como sospechosos de cobrar mordidas, principalmente a extranjeros.
Ellos fueron aprehendidos el lunes en la delegación de Tránsito de Orotina, Alajuela.
Los tráficos laboraban en la ruta 27, entre San José y Caldera, y en el trayecto entre Orotina y Jacó.
Supuestamente, los oficiales indicaban a los choferes que iban a exceso de velocidad y les pedían dinero a cambio de no realizar la boleta del parte.
Entre los detenidos se encuentran dos hermanos de apellido Vargas. Los otros implicados se apellidan Ramírez, Lara, Aguero y Jarquín.
Las medidas cautelares solicitadas también incluyen que los tráficos firmen cada mes en la Fiscalía y no se acerquen a delegaciones de Tránsito durante tres meses.
El Juzgado Penal de Hacienda deberá resolver esa petición.
Marcelo Morera, subdirector de Tránsito, indicó que todas las suspensiones de este tipo se realizan con goce de salario.
La detención de los sospechosos se produjo tras la denuncia interpuesta por un conductor en setiembre pasado, ante la cual el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) vigiló la zona y, presuntamente, constató que los oficiales procedían en forma irregular.