Dijimos la semana pasada que en el idioma (en cualquier idioma) hay muchos ejemplos de frases y oraciones jocosas (bromas, chascarrillos y equívocos) construidos a base de homónimos, parónimos, sinónimos, antónimos y homófonos.
Recuerdo de mis lejanos tiempos de estudio de la lengua latina un par de casos con gracia. Mater tua mala burra est no significa lo que aparenta, sino tu madre come manzanas rojas. Non est peccatum occidere patrem suum no está en contra del quinto mandamiento; significa no es pecado matar al padre de los puercos.
Metidos ya en nuestra lengua, se cuenta aquel breve diálogo de dos hombres (uno vestido normalmente y otro en traje de baño) al borde de una piscina:
–Usted ¿no nada nada?
–No, señor: no traje traje.
Quizás el caso más sangrante es el del médico Pedro Mata, a quien su vecino Bretón de los Herreros, célebre literato español del siglo XIX, dedicó unos versos alusivos:
“Vive en esta vecindad
un doctor también poeta,
que al extender la receta,
pone Mata, y es verdad”.
Y el famosísimo Félix Lope de Vega, en su obra La niña de plata, nos dejó este increíble soneto:
Un soneto me manda hacer Violante,
que en mi vida me he visto en tal aprieto;
catorce versos dicen que es soneto:
burla burlando van los tres delante.
Yo pensé que no hallara consonante
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.
Por el primer terceto voy entrando
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.
Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.