Un usuario del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) demandó a esa entidad por la ausencia de señal celular en un tramo de la carretera entre Atenas y San Mateo en la provincia de Alajuela.
El juicio en el que las partes presentarán sus alegatos está programado para este lunes a las 7:45 a. m. en la sede del Tribunal Contencioso Administrativo y Civil de Hacienda, en Calle Blancos.
Anoche no fue posible conocer la versión del Instituto.
Este litigio tuvo origen la noche del 8 de setiembre cuando Fernando Reyes Bustamante y dos acompañantes sufrieron un accidente de tránsito en el tramo de la carretera conocido como la Cuesta del Fierro, justo entre Desmonte y San Mateo.
A eso de las 9 p. m., el vehículo en el que Reyes y sus compañeros transportaban más de mil kilos de camarón sufrió un desperfecto en los frenos, y cayó en un guindo.
Reyes cuenta que salió expulsado por el parabrisas, pero logró agarrarse de una rama y así evitó caer al río. Luego sacó hasta la carretera a sus compañeros quienes estaban heridos y con quebraduras.
Buscó el celular para llamar al servicio de emergencias 9-1-1, “pero no había ni una rayita de señal”.
“En medio de la oscuridad, caminé 500 metros desde el punto del accidente en dirección a Atenas para buscar señal, pero nada. Me devolví donde estaban mis compañeros y caminé otros 500 metros en sentido contrario, pero seguía sin servicio en el teléfono”, aseguró.
A la ausencia de señal móvil se unió lo que él denomina la mala suerte, pues durante dos horas no pasó nadie por el lugar.
Finalmente, el conductor de un camión pasó y se comprometió a pedir ayuda desde San Mateo. A los 40 minutos sus compañeros ya iban rumbo al Hospital de Puntarenas.
Aunque la emergencia pasó y no hubo pérdida de vidas, Reyes quiso “sentar un precedente”.
“Tengo mis empresas y no estoy haciendo esto por dinero. Quiero que los costarricenses despertemos y exijamos nuestros derechos. Si el ICE en su contrato dice que me da servicio a nivel nacional, debe cumplirlo”, dijo, aunque sí incluyó un reclamo por ¢20 millones.
Explicó que después fue al lugar con un perito, probaron siete celulares y ninguno dio señal.