Un “milagroso” arreglo hecho por Conavi en dos días y no en los tres meses previstos originalmente, habilitó desde el lunes el paso de vehículos pesados en la vía Interamericana Sur, a la altura de Casamata, en El Guarco, Cartago.
Los estudios de suelo que aplicó el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) en la zona, les permitió pasar de una solución de meses a días para abrir esa importante vía.
En la zona existía un hundimiento de 60 metros de largo que mantenía cerrada la carretera desde la semana anterior, pero fue abierta el lunes para todo tipo de automotores.
Las obras que habilitaron la vía son de carácter temporal.
Marco Rojas, jefe de Conservación del Conavi, explicó que el estudio del suelo determinó que ese sector podría soportar que camiones pesados usen ese camino, mientras se concluye la solución definitiva
Justificó que el plazo para la solución temporal cambió tan rápidamente, debido a que en un principio no se tenían los resultados de los estudios de suelo.
El funcionario indicó que luego de los trabajos, el ancho de la calzada quedó casi en 8 metros, lo que permite que pasen camiones.
Rojas agregó que para “sostener” ese terreno se colocaron al menos 84 anclajes o tubos de concreto dentro de la tierra.
La zona donde estaba el hundimiento tiene una capa de lastre y, según Rojas, se considera colocar esta semana una carpeta delgada de asfalto.
Actualmente, camiones pesados, autobuses y vehículos livianos hacen uso de la vía.
César Quirós, director de la Policía del Tránsito, manifestó que aunque el paso está abierto desde el lunes mantienen vigilancia esporádica en horas de mayor tránsito.
Quirós añadió que en el sitio se continúa con un paso semirregulado para los camiones, debido a que el ancho de la carretera no permite que transiten dos vehículos de estas dimensiones simultáneamente en los dos sentidos.
La semana anterior el paso estaba interrumpido completamente, lo cual obligaba a los conductores a usar vías alternas y a los autobuses hacer transbordo de pasajeros en el lugar del hundimiento.
Definitivo. Las obras definitivas para ese punto de la carretera sí tardarán al menos dos meses.
Marco Rojas, de Conavi, explicó que se prevé implementar anclajes de mayor longitud, así como micropilotes en la base del talud para asegurar el terreno y evitar problemas futuros.
También, no se descarta colocar un muro de bloques de concreto y drenajes para recuperar el carril perdido por el hundimiento.
El costo final de los trabajos sobrepasa los ¢350 millones y corren por cuenta del Conavi como parte de los recursos destinados a atender emergencias.
Las obras no interrumpen el paso de vehículos por la zona. Aunque se prevén pasos regulados en varios momentos de la construcción, el tránsito no se cerrará.
“Esta sería la solución definitiva para este sector de la carretera. Esperamos que el clima nos permita avanzar”, indicó Rojas.
Esta vía es indispensable para comunicarse con la zona sur del país de una manera más rápida.