Proyecto en discusión en el plenario

Diputados impulsan suavizar reglas para expender licor

Municipios no tendrían restricción para otorgar permisos a bares y restaurantes

Además, reduce prohibición de abrir cantinas cerca de escuelas y colegios

Calificación:          

Esteban A. Mata emata@nacion.com 12:00 a.m. 12/12/2011

Con la voluntad de eliminar el mercado negro de patentes de licor, los diputados de la comisión de Asuntos Municipales impulsan un proyecto de ley que elimina trabas para la entrega de permisos para la venta de bebidas alcohólicas.

Imagenes/Fotos

El plan, que se tramita bajo el expediente 17.410, está en discusión en el plenario y acorta la distancia entre las escuelas y las cantinas, lo mismo que con los colegios, centros de salud y las iglesias.

Los diputados obviaron una comunicación del Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA) del 8 de diciembre, en el que la entidad señala que el cambio “generará un mayor problema de salud pública, en relación al alcoholismo, si se aprueba”.

La ley vigente desde 1936 prohíbe que los bares y cantinas estén a menos de 400 metros de centros de estudio, salud y religiosos. Sin embargo, el proyecto de ley deja esta prohibición en 200 metros.

La propuesta también elimina la restricción de que se otorgue como máximo una patente por cada 300 habitantes.

A crecer. Datos de la Contraloría General de la República señalan que en el país hay 13.014 patentes. De aprobarse el proyecto de ley, esta cifra podría crecer sin restricción bajo el criterio de los ayuntamientos, pues el mismo proyecto deja en manos de los concejos municipales la decisión sobre cuántos permisos pueden otorgar.

Cada permiso de venta de licor sería emitido con un valor de uno a dos salarios base. El salario base está en ¢360.000.

La propuesta prevé que sean las municipalidades las que, de acuerdo con su plan regulador, señalen la cantidad de permisos que puedan otorgar, explicó la diputada del Partido Acción Ciudadana (PAC), Jeannette Ruiz.

Sin embargo, la congresista aceptó que solo 41 de los 81 municipios del país cuenta con un plan regulador actualmente.

El diputado de Liberación Nacional (PLN) Fabio Molina defiende el texto tal cual está y afirma que quienes se oponen defienden el negocio de venta de patentes.

“Cada municipalidad reglamentará, basada en parámetros prudentes, cuándo asignar patentes. De pronto, alguna municipalidad tome la decisión de no otorgar una patente más”, dijo Molina.

El plan está en su etapa final de discusión, lo que genera la preocupación de la directora del IAFA, Patricia Orozco, quien pidió a los diputados oír criterios técnicos.

Esta propuesta la presentó en el 2009 el entonces diputado del PLN Óscar Núñez, con el propósito de eliminar el mercado de patentes de licor, pues la regla actual permite a los patentados hacer negocios millonarios con los permisos a cambio de una contribución de ¢300 por mes a los municipios

Las patentes alcanzan valores de hasta ¢10 millones según la zona, por lo que el plan busca eliminar el traspaso de permisos.

Molina considera que “la dinámica de mercado” que promovería esta ley permitirá eliminar el mercado de patentes.

A criterio del diputado del Partido Frente Amplio, José María Villalta, a sus compañeros de curul “se les fue la mano”.

Opinión similar comparte el diputado del Partido Unidad Social Cristiana, Luis Fishman.

Ambos afirman que aún hay espacio para corregir el plan.

compartir

     
  • Agregar Digg
  •  
  • Agregar Reddit
  •  
  • Agregar Furl
  •  
  • Agregar Facebook
  •  
  • Agregar Spurl
  •  
  • Agregar MySpace
  •  
  • Agregar Terchnorati
  •  
  • Agregar StumbleUpon
  •  
  • Agregar Google Bookmarks
  •  
  • Agregar Delicious
  •  
  • Agregar MyAOL
  •  
  • Agregar Slashdot
  •  
  • Agregar Live
  •  
  • Agregar Twitter

califique la nota

comentarios

Avatar

Carlos Colorado Colorado 11:24 16/12/2011

Me parece interesante conocer cómo funcionan las alianzas que ha suscrito el Ministerio de Salud, IAFA, tabacaleras/BAT, cámara de restaurantes/alimenticia, agencias publicitarias y otros actores dentro del tamal, que ha permitido un choque de intereses y fuga de información estratégica a través de una que otra garrapatilla. Esto ha traído como resultado la parálisis del proyecto de ley antitabaco, ley de tránsito, y el impulso para suavizar las reglas par

Avatar

Mariela Aguilar Cascante 20:36 12/12/2011

Que los diputados respeten los criterios técnicos. Cómo es que no se aprueban leyes que valen la pena y así tan fácil se pretende aprobar que un bar quede a la salida de una institución educativa. Que se revisen las estadísticas, para que se conozcan los problemas que trae el alcohol a nuestro pueblo.

Avatar

jorge luis oviedo villalobos 19:20 12/12/2011

hay que hubicarse en este asunto: quién dice que un alcohólico está esperando a que le pongan la venta al lado de la casa? noooooo, el que tiene sed de tomar, camina kilómetros para satisfacer esa adicción. Pueden poner mil ventas en cien metros y la venta será la misma. Lo que se pretende es hacer poca atractiva la lucrativa venta y alquiler de patentes y más dinero para los municipios. Han visto un fumador aguantando no fumar por no caminar 5 kilómetros...hubiquénse y no coman cuento!!

Avatar

Laura Faba Navarro 19:09 12/12/2011

como pretenden darle a las municipalidades tal responsabilidad si no pueden ni tapar un mugre hueco en una calle! nos subieron en la carreta ahora si...

Avatar

jay saenz 17:07 12/12/2011

Prohibir no arregla nada, creo que cada persona tiene que hacerse responsable por sus actos. Tal vez ponerle un impuesto extra al alcohol para mantener clinicas de rehabilitacion y por supuesto, educacion para atacar la cultura del guaro, tan fuerte en nuestro pais.

Opine sobre este artículo

¿Es usted miembro? Ingrese al sistema

O regístrese utilizando Facebook


No logueado ..

Solo necesita su usuario y contraseña de Facebook.

Correo electrónico:

Contraseña:

 

Olvidó la contraseña ?

Presione aquí para registrarse gratis en nacion.com si aún no lo ha hecho. / Este sitio requiere Cookies

Publicidad

Una ley vieja

Desde 1936. La ley vigente señala restricciones de distancia y de población para entregar las patentes para vender licor. El proyecto en discusión elimina el límite de población (que es de una patente por cada 300 habitantes por cantón) y reduce de 400 a 200 metros la distancia entre un bar y una escuela, colegio, iglesia o centro de salud.

Nuevo castigo. El plan de ley actual elimina la posibilidad de que los tenedores actuales de patentes puedan heredar estos permisos, así como su venta y alquiler, para dejar el negocio en manos de los ayuntamientos.

Publicidad

Publicidad