Mientras el país disfrutará de los tradicionales toros y tamales de fin de año, los diputados podrían seguir trabajando en la discusión del proyecto del plan fiscal.
Luis Gerardo Villanueva, jefe de fracción del Partido Liberación Nacional (PLN), fue enfático en que no aprobarán un receso hasta que lleguen a un primer debate “o algún acuerdo para adelantar”.
“No nos parece que, con la tramitación del plan fiscal, en donde lo que ha querido una parte de los diputados es perder tiempo y obstaculizar con 5.500 mociones, nos vayamos a un receso sin haber hecho la tarea”, manifestó Villanueva.
Los legisladores de otras bancadas calificaron esa posición como un “ridículo” y un “chantaje”.
“Me parece ridículo ligar una cosa con la otra. Hay un período de vacaciones en el que la mayoría tienen compromisos con su familia, y debe respetarse”, opinó Luis Fishman, jefe de fracción del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).
Fishman recalcó que existe una moción, firmada hace dos meses por la mayoría de los diputados, para ir a receso desde el 26 de diciembre hasta el 13 de enero. Sin el apoyo de Liberación, esa propuesta no obtendría los 38 votos necesarios para aprobarse.
El Proyecto de Ley de Solidaridad Tributaria busca la creación de nuevos impuestos para sanear las finanzas del Estado. Los diputados acordaron, el 27 de setiembre, darle trámite por la vía rápida.
Posiciones. Juan Carlos Mendoza, presidente del Congreso, aseguró que no tendría inconveniente en ir a receso sin que se termine la discusión del plan fiscal. “Yo veo difícil que se vote en primer debate”, afirmó Mendoza.
El presidente legislativo explicó que la fracción del Partido Acción Ciudadana (PAC) no había estado de acuerdo con la moción de receso por la cantidad de días. “Nuestra propuesta es que fuera un período más corto”, dijo.
Su copartidario y jefe de bancada, Manrique Oviedo, informó de que la fracción no había discutido sobre la postura del PLN. “En el plano personal, no tengo ningún inconveniente en trabajar esos días”, afirmó Oviedo.
Danilo Cubero, jefe de fracción del Movimiento Libertario, consideró que el condicionamiento es una forma de extorsión. “Me parece irrespetuoso, y más cuando teníamos un acuerdo”, aseguró.