Iván Guardia
Gerente financiero de la CCSS
¿En qué ha consistido la labor para evitar el déficit?
Buscamos raspar la olla en el tema de ingresos, pero también tenemos una gran responsabilidad en egresos, y ese era un tema muy complejo para solucionarlo en semanas o meses.
Pero hubo acciones de sencilla aplicación, como acoger el criterio de la Procuraduría.
Sí. La tendencia del gasto venía creciendo a un ritmo de 15,1% y para este año cerrará en un 10,6%. Hemos logrado, además, contener el gasto por ¢18.000 millones; se monitorea la gestión del presupuesto.
¿Cómo controlan ahora el gasto institucional?
En la Caja tenemos un gerente en materia de ingresos, pero tenemos más de 300 “gerentes financieros” en egresos. Ahora hacemos talleres.
Un informe de octubre daba un déficit de ¢45.000 millones para este año. ¿Por qué varió esa estimación?
Hemos buscado oxígeno en la deuda del Estado.
Lo del Estado es pasajero.
Sí, tenemos que hacer esfuerzos en partidas variables como tiempos extraordinarios. La estructura de gastos de la institución es más grande que la capacidad que los ingresos pueden sostener.
¿Fue “necesaria” la crisis para ver tantos cambios?
Le hago el símil con la II Guerra Mundial: Japón, Alemania y otros que quedaron devastados, ahora son potencias. La Caja tiene esa oportunidad.