Nueva York. EFE. Tras una semana de un tenso compás de espera, Wall Street pudo el viernes respirar aliviado gracias al pacto europeo para reforzar la disciplina fiscal en la zona euro y tratar de lidiar con una crisis que ha provocado una enorme volatilidad en los mercados mundiales en los últimos meses.
Desde el lunes, el punto de mira de todos los inversores se había colocado en la cumbre de los jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE) de Bruselas del fin de semana, una cita crítica que se había visto como la última oportunidad para poder salvar al euro y evitar sucumbir ante la crisis de deuda.
A principios de semana, las expectativas sobre la crucial cita de Bruselas habían impulsado a Wall Street, pero a medida que se fue acercando la hora de la verdad un tenso compás de espera se hizo con el parqué neoyorquino, que no supo encontrar una dirección clara durante dos jornadas consecutivas.
El jueves, esa indecisión fue sustituida por un claro desánimo, en gran medida causado por el rechazo del Banco Central Europeo de comprar deuda soberana de países con problemas de la zona euro de forma masiva, según se rumoraba.