FráncfortAP El acuerdo concertado entre la mayoría de los países de la Unión Europea para reducir el gasto, ayudará a garantizar que no se repita la crisis a causa del endeudamiento, y quizá contribuirá a que los Gobiernos muy endeudados se granjeen de nuevo la confianza de los mercados.
Sin embargo, el acuerdo de austeridad fiscal de estos países no repercutirá en un abaratamiento inmediato del crédito, cuyas altas tasas de interés amenazan la viabilidad de las economías de países como Italia y España.
Pero lo que realmente interesa a los mercados financieros es saber cómo harán los Gobiernos y los bancos de la eurozona para financiarse en los próximos tres meses, de acuerdo con Stephen Lewis, de la firma Monument Securities, en Londres.
Los países reducirán sus déficits fiscales en su intento por convencer a los mercados de que tienen capacidad para reembolsar los préstamos.
El Banco Central Europeo (BCE) ayudará a reducir el encarecimiento del crédito a los Gobiernos mediante adquisiciones limitadas de los bonos que estos hayan emitido.
Sin embargo, persistirá la situación de pánico en los mercados donde se colocan los bonos, si no hay un compromiso de acciones más firmes de parte del BCE o alguna otra institución para erradicar el peligro de que los Gobiernos incurran en una cesación de pagos.
El presidente del BCE, Mario Draghi, elogió el acuerdo alcanzado el viernes en Bruselas, pero rechazó las solicitudes de que la entidad efectúe compras de gran escala de bonos europeos, la acción que esperan los mercados financieros.