El despacho de Apoyo Social de la Casa Presidencial exoneró ayer de impuestos un lote de maderas solicitado por la organización no gubernamental (ONG) Un techo para mi país, luego de que la presidenta Laura Chinchilla evidenciara su molestia en Twitter por el manejo que se le dio al tema en Zapote.
“Inadmisible lo denunciado por Un techo para mi país. Admiro su trabajo. Solicitaré se investigue de inmediato”, afirmó Chinchilla.
La organización denunció ayer que la madera, necesaria para la construcción de 70 hogares de bien social, se encuentra en un almacén fiscal desde hace 15 días, en espera de la exoneración que debía aprobar la dirección de Apoyo Social, encabezada por Lidiette Brenes.
Sin embargo, Diana Posada, gerente general de la ONG, dijo que Brenes la había llamado para que a cambio de la exoneración se le diera al Gobierno la potestad de asignar dos de esas viviendas.
Esto provocó la indignación de la organización, que envió ayer un comunicado de prensa con declaraciones de José María Villalta, diputado del Frente Amplio, quien calificó de “un descaro y una verguenza”, el condicionamiento impuesto por la Casa Presidencial.
Brenes rechazó haber hecho presión y dijo que la exoneración se aprobó incluso antes de que Posada hiciera la denuncia pública.
Según Posada, ayer la Casa Presidencial le comunicó la aprobación. Agregó que de ser así, oficialmente el lunes esperan retirar la madera para las casas.
La construcción comenzará el 17 de diciembre en La Mona de Golfito, Martina Bustos en Liberia, El Tecal en Matina, el Rótulo en Cariari y La Carpio en La Uruca.