Puntarenas. El barco hospital chino Arca de Paz llegó ayer al muelle de Puntarenas a tratar de aliviar la crisis que vive el Hospital Monseñor Sanabria debido a sus largas listas de espera.
En este centro médico, 1.250 pacientes esperan una cirugía general; 150, una cirugía oftalmológica, y 100 más, una intervención vascular periférica, según datos proporcionados por autoridades hospitalarias a La Nación.
Además, para una cita de valoración con especialistas, los pacientes esperan entre seis y ocho meses, aunque los casos de urgencia sí se atienden a tiempo.
“Es un problema principalmente de recurso humano especializado. Hay dos especialistas para cirugía general, cuatro para oftalmología y dos para vascular periférico. La demanda crece y no puede atenderse rápidamente”, dijo Mario Rivera, jefe de Cirugía del centro médico.
“Solo hay un oncólogo, dos internistas, dos dermatólogos, y no hay cardiólogo. Todo esto para una población de unos 256.000 puntarenenses”, dijo Wilbur Díaz, jefe de Consulta Externa.
Los 500 pacientes (200 en cirugía y 300 en consulta externa) que atenderáel barco-hospital ayudarán al Monseñor Sanabria a reducir las listas, pero las autoridades dicen que no es suficiente. “Esto no nos viene a resolver el problema, pero lo hace menos pesado. Necesitamos que se nos dé gente y equipo para hacerle frente a la situación. Ya algo vamos teniendo: para el año entrante llega un neonatólogo más”, dijo Rándall Álvarez, director del Hospital.
Centro médico flotante. Arca de la Paz, que comenzó a funcionar en el 2008, tiene 178 metros de largo, 24 de ancho y 35 de alto.
El barco cuenta con ocho pisos y con 300 camas para internamiento, así como con 2.414 aparatos médicos, dos almacenes de medicinas, ocho salas de operaciones, salones especiales para los enfermos más graves, un laboratorio clínico y barcos más pequeños para traslados médicos.
Dos salones de cirugía tienen también robots que ayudan en la ejecución de las cirugías.
Allí se atenderá a 40 pacientes diarios por especialidad. Además, todos los días se harán 15 ultrasonidos, 20 tomografías (TAC), tres colonoscopias y 10 gastroscopias.
“En época de guerra, este barco se utiliza para tratar a las personas heridas y darles tratamiento, o, de ser el caso, trasladarlas a un hospital en tierra. En época ordinaria, se utiliza para brindar servicios a las personas de zonas costeras”, dijo Elena Lee, vocera de la Embajada de China en Costa Rica.
Los pacientes que se atenderán a partir de hoy ya están seleccionados. No se atenderá a vecinos de la comunidad que busquen atención médica sin la referencia.
Ellos llegarán primero a la clínica San Rafael para su valoración, y desde las 3:30 p. m. ingresarán al barco. Se les intervendrá durante la tarde y la noche, y permanecerán hospitalizados entre 24 y 48 horas.
El buque hospital permanecerá en el país hasta el próximo 30 de noviembre, cuando iniciará su retorno hacia Asia.
Buscando más soluciones. La solución definitiva para reducir las listas de espera en Puntarenas camina a paso lento, pero el trabajo ya empezó.
Rónald Allen, jefe de la Región Pacífico Central, de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), comentó que en los últimos años han ingresado al centro médico dos emergenciólogos, dos antestesiólogos, un psiquiatra y un neurocirujano, y es posible que para el 2012 se incorporen 12 nuevos especialistas.
“La llegada de nuevos especialistas está sujeta a cuántos nuevos especialistas se formen y a las necesidades de las otras zonas del país. La falta de expertos no solo se da en Puntarenas”, agregó Allen.