En el domo del cráter del volcán Poás se abrió un agujero de 30 metros de largo por 12 de ancho, por donde se está dando una mayor liberación de gases.
En un informe de la Red Sismológica Nacional (RSN), divulgado ayer, se puntualizó que el hecho se detectó cuando en agosto se notó mucha inestabilidad de los materiales del domo y en los primeros días de setiembre fueron descubiertas dos pequeñas bocas.
A mediados de octubre, los dos huecos se unieron para formar otro más grande, detalló el informe de los investigadores en Vulcanología Raúl Mora Amador, Carlos Ramírez Umaña y Gino González Ilama.
Raúl Mora dijo que el agujero no representa un peligro inmediato, pero advirtió que la emanación de gases sí se incrementó.
Precisamente, ese gas, al entrar en contacto con el aire frío, causa la lluvia ácida, que podría ser mayor en los próximos meses.
En el documento de la RSN se informó de que el domo, que está en el cráter y se formó entre los años 1953 y 1955, es el que ha mostrado los mayores cambios este año. El sector norte mantiene la incandescencia. Mediante una cámara térmica se midió una temperatura de 840 grados Celsius.
En cuanto a la laguna de agua caliente, los expertos determinaron que durante el temporal de octubre aumentó el nivel 39 centímetros, pero luego descendió 83 cm.
Según la RSN, el 22 de octubre los guardaparques reportaron una erupción de lodo que alcanzó 30 metros de altura.