El Gobierno canjeó dos vehículos de lujo Audi A6, modelo 2011, full extras, adquiridos por la administración de Óscar Arias, por cinco vehículos de uso común.
Así lo confirmó este martes a La Nación Carlos Ricardo Benavides, ministro de la Presidencia .
Los automóviles Audi los pretendía dejar el gobierno anterior para el uso de la actual mandataria, Laura Chinchilla. Los recursos para su compra se tomaron del Presupuesto del año 2010, por un monto de ¢41,5 millones (¢20,7 cada automóvil).
El canje se ejecutó este 2 de noviembre, según detalló la directora general de la Presidencia, Maxenette Chaves.
Esa dependencia está a la espera de que en diciembre la única firma que participó en el proceso, Purdy Motor, les entregue los nuevos carros.
Se trata de dos Daihatsu Terios BeGo, un Toyota Corolla sedán, un microbús y un pick-up de doble cabina.
Purdy Motor recibió los carros en ¢59 millones, suma que es producto de un avalúo efectuado en febrero por el perito Manuel Morales, del Ministerio de Hacienda.
La compra de los Audi fue de dominio público luego de denuncias de la prensa sobre el caso en momentos en que la presidenta Chinchilla había girado una directriz de austeridad en el uso de los recursos públicos.
Pese a que la empresa distribuidora entregó los vehículos desde el 23 de diciembre del 2010, la presidenta Chinchilla prohibió entonces su uso y solicitó que se intentará negociar la devolución con la agencia de automóviles.
Tras la instrucción de Chinchilla, el exministro de la Presidencia Marco Vargas gestionó cambiar los carros y poder adquirir vehículos rurales, pero la distribuidora, Corporación Motortec S. A., se negó a recibirlos.
Asunto heredado. Cuando asumió el cargo, Carlos Ricardo Benavides retomó el caso y pese a la oposición de órganos administrativos como la Proveeduría, la Dirección Jurídica y la Auditoría de la Casa Presidencial, ordenó proceder a cambiar los carros.
El ministro instruyó efectuar un “canje puro” (realizar una licitación cuya cuantía es igual al valor de los vehículos adquiridos mediante licitación pública).
Según la Auditoría, en el canje puro existe la restricción legal de sacar a concurso vehículos que no posean cinco años de antiguedad, esto según la directriz número 013-H emitida por la propia presidenta de la República.
Sin embargo, la Presidencia presupuestó en el 2009 la adquisición de dos nuevos vehículos para uso de la mandataria y los vicepresidentes del nuevo Gobierno.
“Si hacíamos un canje puro bajo esas condiciones era incumplir la medida de la presidenta, entonces nosotros cambiamos la finalidad, para el uso de los vehículos; es decir, para uso administrativo y entonces si podíamos cumplir y hacer el canje”, explicó Chaves.
La directora manifestó que se prevé que entre la primera y segunda semana de diciembre, antes de salir a vacaciones, la Presidencia cuente con los nuevos vehículos para su uso.