Los productos de origen agropecuario pueden subir entre 7% y 10% como consecuencia de la aplicación del 14% de impuesto al valor agregado (IVA) a los servicios al sector, según los agricultores.
Así lo denunciaron, ayer y en conjunto, la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), que agrupa a varias organizaciones, la Unión Nacional de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (Upanacional) y la la Unión de Productores Agropecuarios Independientes de Pérez Zeledón (Upiav).
Esa conclusión se conoció en una conferencia de prensa en la que los grupos informaron de su retiro del diálogo con el Gobierno.
Las dos partes negociaban ajustes al IVA, pues el agro se opone a que se graven servicios como carga y descarga, transporte, mantenimiento de equipo y otros, ya que inciden en el costo de producción y en el valor final del producto.
En el ámbito local, los agricultores no pueden gravar la mayoría de los productos, pues están exentos al ser parte de la canasta básica.
Por eso, el incremento en el costo se debe trasladar al precio al consumidor, afirmaron Álvaro Sáenz, presidente de la CNAA; Guido Vargas, secretario general de Upanacional, y Luis Román Chacón, secretario general de Upiav.
De no hacerlo, dijeron, el sector está condenado al cierre por el aumento en los costos de producción.
El Ministerio de Hacienda comunicó anoche que ofreció al agro un aumento paulatino del IVA a los servicios. Extraoficialmente, se conoció que también ofreció que se pague el impuesto y luego se les devuelva a los agricultores.