Poca deforestación y emisión de gases efecto invernadero, acceso al agua y estándares intermedios de contaminación del aire, colocaron a Costa Rica en el primer lugar en el balance entre ambiente, equidad y desarrollo humano.
Lo anterior se destaca en el último informe de desarrollo humano de las Naciones Unidas.
Con el título Sostenibilidad y equidad: un mejor futuro para todos, ese documento fue presentado ayer en las oficinas del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y destaca a Costa Rica por encima de un naciones como Alemania, Filipinas y Suecia.
“Solo una nación, Costa Rica, aventaja la media regional en todos los criterios, mientras que las otras tres con mejor desempeño muestran desigualdades en sus dimensiones”, señaló el informe.
Esto quiere decir que el país cumplió con todos los ítems de los cinco que se evaluaron, mientras que Alemania, Filipinas y Suecia solo cumplieron con cuatro.
El informe destacó logros alcanzados por los costarricenses como la promulgación de una ley forestal que contempla los servicios ambientales que prestan los bosques. Además, esta legislación introdujo el concepto del pago por servicios ambientales que permitió valorar económicamente los esfuerzos de conservación en los bosques.
Asimismo, Costa Rica se convirtió en pionero al vender créditos por la reducción de emisiones de carbono a Noruega.
Igualmente, y según el informe, Costa Rica se encuentra entre los siete países en desarrollo que pasaron de deforestar a reforestar. En esta categoría están Bután, Chile, El Salvador, India y Vietnam.
También, el país forma parte del grupo de naciones latinoamericanas –donde están Chile, Ecuador y Perú– que cuenta con un marco jurídico en materia ambiental.
“Lo que llama la atención del mundo es que Costa Rica haya implementado esas medidas antes que el resto e incluso antes de la Cumbre de la Tierra en 1992”, comentó Luiza Carvalho, representante residente del PNUD.
Asimismo, Carvalho agregó: “No solo damos crédito a lo que el gobierno hace sino también a una ciudadanía que logró cambiar opciones de desarrollo económico porque tenía convicciones ambientales. El gobierno no solo sabe que tiene que mantener las políticas activas, también la ciudadanía está conciente que tiene el rol de monitorear para ver si esas políticas están acordes a sus expectativas y convicciones”.
Ahora, Costa Rica se destaca en el aspecto ambiental, pero ocupa el puesto 69 en el índice global de desarrollo humano.
Glorias del pasado. Estos logros responden a una inversión realizada por el país en las décadas de 1980 y 1990, la cual generó réditos que se ven reflejados en este informe, que se abocó a relacionar las variables de sostenibilidad y equidad.
“Lo más inusitado es que ningún Gobierno cambió esto. Son sistemas implantados en los 80, pero lo más importante es que hubo una continuidad a lo largo de estos 30 años”, declaró Carvalho.
La representante del PNUD continuó: “Los gobiernos no solo mantuvieron los esquemas s sino que fueron expandiéndolas al crear un tributo a los combustibles para el pago de servicios ambientales, se creó el Tribunal Ambiental y otras iniciativas”.
Ahora, no se trata de vanagloriarse de los logros del pasado. Según Carvalho, Costa Rica aún tiene retos importantes en la reducción de emisiones de carbono, donde se destaca al sector transporte como el principal contribuyente, y el manejo de conflictos de frontera entre naturaleza y ser humano ante la creciente demanda de recursos naturales y la necesidad de expansión de las ciudades.
Para la representante del PNUD, a Costa Rica se le presentan nuevas oportunidades para retomar el liderazgo ambiental.
“En algún momento, el país tiene que activar los procesos de innovación y entre estos está el Centro de Desarrollo Tecnológico para dar respuesta a problemas ambientales. Cada continente va a tener uno y sabemos que la pelea va a ser fuerte, pero Costa Rica tiene las instituciones y el capital humano para albergar un centro así”, expresó Carvalho.