El monto de créditos por medio de tarjetas con atrasos de pago mayores a un día o en cobro judicial, representó, en setiembre del 2011, un 11,75% del total prestado con este instrumento.
El porcentaje es un poco menor al 13,46% que se registró en setiembre del 2010, según los datos que publica la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) en sus balances de comprobación.
En el resultado han influido tanto un incremento de los montos prestados que se encuentran al día como una reducción en los créditos con atrasos.
El monto al día pasó de ¢410.000 millones en setiembre del 2010 a ¢445.000 millones en setiembre del 2011.
Por su parte, los montos con atrasos de pago se redujeron de casi ¢64.000 millones en setiembre del 2010 a cerca de ¢59.000 millones en setiembre del 2011.
Por entidad, de 13 bancos, nueve lograron bajar su morosidad en tarjetas.
Traslado de créditos. Entidades consultadas citaron varios factores que influyen en este resultado, entre ellos, el traslado de créditos con tarjeta a otros préstamos, los esfuerzos por aumentar el crédito sano y la gestión de cobro.
Uno de los casos es el del Banco Lafise, cuya morosidad bajó a la mitad debido un incremento importante en el monto de tarjetas al día, el cual pasó de ¢2.659 millones en setiembre del 2010 a ¢4.322 millones en setiembre del 2011.
“El crecimiento (del crédito con tarjetas) de Banco Lafise en el período señalado se sustenta, principalmente, en una campaña de refinanciamiento de saldos en otros bancos, dirigida a clientes con excelente récord crediticio (lo cual explica el crecimiento sano), y a un aumento en la efectividad de todos los canales de distribución, especialmente en sucursales y call centers”, comentó Luis Ángel González, gerente de Banca de Personas de esta entidad.
Maurilio Aguilar, director de Gestión Corporativa del Banco Popular, entidad que también bajó su morosidad en el mismo período, indicó que influyeron en la disminución de los indicadores de atrasos “una eficiente gestión de cobro y un tralsado de créditos”.
“Muchas de las deudas de las tarjetas de crédito fueron trasladadas como créditos normales, una acción que beneficia a los clientes, ya que, en vez de hacer un pago mínimo, pagan una cuota que amortiza mes a mes el monto total de la deuda”, explicó.
Además, algunos créditos con mucho atraso los “castigaron” contra la estimaciones de la entidad.