Desde el año pasado, Costa Rica tiende a comprar más botellas de vinos, principalmente aquellas provenientes de Chile, Argentina, España e Italia.
Esa situación ocurre luego de que la crisis del 2008-2009 provocó una caída sustancial en las importaciones de la bebida, según datos aportados por la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).
De acuerdo con la entidad, en el 2008 el país adquirió vinos por $15 millones, pero en el 2009 disminuyó a $13,7 millones. Un año después repuntó a los $15 millones y a julio de este año las compras ya ascendían a $9 millones.
Los mismos datos del 2010 indican que los costarricenses tomaron vino procedente de 34 países; Chile encabeza el gusto de los nacionales, seguido de Argentina y España.
Ignacio Soto, gerente de Portafolio de Vinos de Haycom Bebidas del Mundo, expresó que después de la crisis Costa Rica “retoma aquellos vinos con origen más económicos y accesibles, como son los suramericanos, específicamente los chilenos, que ofrecen una excelente relación calidad y precio”.
Esto fue refrendado por Pablo Carnevale, vicepresidente de Grupo Pampa, quien justificó ese dominio chileno en el mercado local gracias al tratado de libre comercio que nuestra nación tiene con esa nación suramericana.
El aumento en las importaciones de vino ha dado lugar a la aparición de tiendas especializadas que ofrecen desde copas, descorchadores y decantadores hasta literatura, artículos para preservar el vino y cavas climatizadas.
También son frecuentes las actividades como la Expovino, que se realiza esta semana en el Hotel Real Intercontinental.