Londres (AFP). WikiLeaks suspendió la difusión de documentos secretos por falta de fondos debido al bloqueo de sus donaciones y podría no tener más opción que cerrar antes de fin de año, anunció hoy su fundador, Julian Assange.
"Para garantizar nuestra futura supervivencia, WikiLeaks se ve ahora obligado a suspender temporalmente sus operaciones de publicación y a recaudar fondos agresivamente para contraatacar al bloqueo", agregó el australiano, de 40 años, en una rueda de prensa celebrada en Londres.
Este bloqueo financiero "arbitrario e ilegal", impuesto desde diciembre de 2010 por las multinacionales estadounidenses Bank of America, Visa, MasterCard, Paypal y Western Union, "destruyó 95% de nuestros ingresos", afirmó Assange.
"Esto es una amenaza para la existencia misma de WikiLeaks. Si no lo demolemos antes de fin de año, la organización no podrá continuar su trabajo", alertó Assange, quien recordó que interpuso una denuncia en junio ante la Unión Europea por violación de las leyes de competencia.
"Un puñado de empresas estadounidenses no pueden ser autorizadas a decidir lo que hace el mundo con su dinero", agregó Assange, que en los últimos días ha expresado su solidaridad con los movimientos de indignados que protestan por el mundo contra el capitalismo, la crisis y el sistema financiero.
El anuncio de hoy contradice la declaración que efectuó la semana pasada por videoconferencia a la Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en Lima, a la que Assange aseguró que la organización tenía "un flujo de caja sólido" e iba a seguir "divulgando cables".
WikiLeaks, fundado en 2006, se dio a conocer publicando documentos secretos del ejército estadounidense sobre las guerras de Irak y de Afganistán, que irritaron a Washington.
Pero lo que convirtió a Assange en el enemigo número uno de Estados Unidos fue el inicio de la difusión de los cables dirigidos al departamento de Estado norteamericano por sus embajadas diseminadas por el mundo.
Desde entonces, Assange ha continuado suscitando titulares de prensa, no siempre positivos, como cuando en septiembre anunció la difusión de la integralidad de los cables sin editar, condenada incluso por los cinco periódicos de prestigio mundial que inicialmente colaboraron con él.