Con el fin de beneficiar a mujeres adultas mayores con lesiones menores que no son identificadas con los mamógrafos tradicionales, ayer el Hospital Nacional de Geriatría Raúl Blanco Cervantes celebró la entrada en funcionamiento de un nuevo mamógrafo digital.
Este equipo es capaz de detectar rápidamente lesiones en las glándulas mamarias para así acelerar el tratamiento, en caso de que sea requerido, y evitar muertes. Además, permitirá atender incluso a tres mujeres por hora, según las autoridades del centro médico.
“Al ser digital, nos permite la posibilidad de hacer diagnósticos más precisos de lesiones más pequeñas y podemos realizar una biopsia más directa y tomando solo la cantidad de tejido necesario”, comentó a La Nación la radióloga Gladys Méndez, jefa del Servicio de Imágenes Médicas del hospital.
“Además, la cantidad de radiación con este equipo es menor a la de un equipo análogo”, añadió .
Méndez señaló que este equipo también permite digitalizar imágenes de TAC y ultrasonido y verlas en una pantalla, lo que permite ver los resultados de dos o más estudios a la vez.
Impacto. Fernando Morales, director del hospital geriátrico, explicó que esta es la primera vez que este centro médico ofrece el servicio, por lo que ya no tendrán que remitir pacientes a otros centros.
“Era muy molesto para las personas mayores tener que ir a otro hospital, sacar cita y esperar para que se le hiciera la mamografía. Ahora tienen todo en un solo lugar y la detección de lesiones se hará mucho más rápido”, concluyó.