En la presentación de la plataforma espacial Aurora estuvieron representantes de las empresas que participaron en su fabricación. Todas se agrupan bajo el consocio Coraal, siglas en inglés de la Alianza Aeroespacial de Costa Rica.
Ángela García, su presidenta, recordó que este consorcio nació en el 2007 precisamente para cumplir con la elaboración de Aurora.
“Hemos cumplido con el trabajo de forma satisfactoria. Ahora, tenemos que analizar nuestro futuro”, dijo García.
Franklin Chang considera la creación de esta maqueta, que pesa más de cuatro toneladas y se extiende por más de 10 metros, como una escuela que ha elevado el nivel de calidad que puede dar Coraal y que ahora les permitiría ingresar más seriamente al negocio de la industria aeroespacial.
“Antes jugábamos en una mejenga, pero ahora estamos en un partido. Hay personas viendo a los jugadores, interesados en contratar a los mejores”, puso Chang como metáfora.
García, en un tono más prudente, dijo que la experiencia ha sido muy positiva y es probable que sigan adelante trabajando en el tema, pero que eso se deberá analizar y decidir en las próximas semanas.