Brasil cumplió con lo que espera cuando se enfrenta a cualquier rival, en cualquier lugar del mundo: ganó. Anoche le tocó el turno a Costa Rica.
Declaraciones de Jorge Luis Pinto
Salida del equipo brasileño
Declaraciones de Jorge Luis Pinto
Salida del equipo brasileño
Ver fotos
Sí le faltó brillo y lustre (no hablamos de una goleada) que es lo que siempre se le pide; más bien se le exige.
La Canarinha sacó un triunfo ante la Tricolor que se antoja justo porque demostró mejor idea de juego, llegó más a los predios de su adversario y porque supo capitalizar un error del portero Keilor Navas, que derivó en el gol de Neymar (minuto 60).
Se presentó Brasil en el Estadio Nacional y la gente vio a los que quería ver (entiéndase Ronaldinho, Neymar, Dani Alves), pero, la verdad, no se vieron en todo su esplendor.
La mejor jugada del partido la hizo Dinho, paradójicamente con el partido concluido: se devolvió a saludar al público e hizo una reverencia a los cuatro costados. Fue un gesto noble, que se agradeció de parte de una afición que llegó vestida de blanco, azul y rojo, así como de verde y amarillo.
Un jogo bonito que apareció a cuentagotas y una Costa Rica que demostró orden táctico: tal puede ser el balance de la inicial.
Sin pánico escénico, la Tricolor trató de hacer su partido ante una verdeamarela que empezó a hacer lo previsible: tomar la pelota y con buen trato llegar lo más pronto posible al área rival.
Las dos aproximaciones más peligrosas durante esa primera mitad corrieron por cuenta de los pentacampeones del mundo. Ambas no pasaron del susto y tampoco le hicieron perder la compostura a los ticos.
A pesar de los pocos días de trabajo, la Sele demostró los trazos típicos de un equipo de Pinto: un equipo ordenado con una idea táctica definida. Falta mucho, cierto...
Sí falló, y mucho, en la entrega; sobre todo, en el trazo largo: enseñado, en unas; sin sentido, en algunas otras.
Así como la ansiedad volvió a jugarle una mala pasada a Álvaro Saborío (se “comió” una buena oportunidad apenas en el primer minuto), jugadores como Heiner Mora, Winston Parks y Michael Barrantes se vieron asentados sobre el terreno de juego.
La Selección no se permitió lucir atemorizada por los pergaminos del ilustre rival.
La segunda mitad fue notablemente inferior a la primera: pasada por agua, los cambios y el hecho de que ninguno de las dos selecciones terminó de agarrarle el hilo al choque le bajaron la calidad.
Costa Rica demostró algo más de atrevimiento en esta etapa complementaria; sin embargo, le faltó fuerza, velocidad y pegada para pasar de la insinuación hacia un peligro real.
Si bien remató a marco, sus disparos siempre fueron desviados; salvo algunas fintas de Parks, no se pisó el área de la Verdeamarela con propiedad.
Aquel gol de Neymar fue, prácticamente, la sentencia de un juego cuyo ganador estaba escrito desde antes de empezar.
Fue un buen inicio para Pinto, a pesar de la derrota: el equipo tico demostró buenas cosas, a pesar de los errores y de la forma torpe como Mora se hizo expulsar.